Los náhuatles solían referirse a él como elotl. Los mayas solían llamarlo ixi’im. Para el pueblo otomí era dëtha. Los tzotziles creen que son personas creadas de barro y de maíz. Los taínos solían llamar a la planta como mahís, y que literalmente significa "lo que sustenta la vida”. Al igual que existe una gran variedad de nombres y vocablos, también existe una amplia variedad de razas de maíz. En el continente americano se han descrito alrededor de 220 razas de maíz, de las cuales 59 se pueden encontrar en México. Debido a esto, es muy fácil notar porqué México es considerado el centro del origen y diversidad del maíz.

El maíz ha sido por siglos el principal sustento de los mexicanos. Su importancia en la dieta y en la cultura de México es tal que muchos pueblos originarios le han dado una importancia casi sagrada. Es elemento central de la cultura culinaria rural y urbana, y el presente más notorio de los pueblos de México. El maíz está presente en la mesa de todos los mexicanos en todas las épocas del año, en todos los confines de la República Mexicana y en formas tan diversas. Quizás, por esta razón es complicado apreciar la importancia que representan el maíz y por ende los campesinos en nuestra vida.

A lo largo de nuestra vida necesitaremos a varias personas, pero nadie es más importante que nuestros campesinos. Son ellos quienes invierten su tiempo y dedicación para que podamos disfrutar tres veces al día de nuestros alimentos. Son ellos quienes trabajan la tierra para que podamos realizar nuestras actividades diarias. El maíz junto con otras verduras y frutas constituyen el motor básico de nuestra sociedad. La importancia de los campesinos es enorme; sin embargo, no es reconocida.

 

Nuestro maíz y nuestro campo necesitan más que nunca del trabajo de todos los mexicanos y de nuestra protección.  No podemos permitir que nuestro maíz, nuestro grano nacional y patrimonio de México, herencia que nos dejaron nuestros antepasados y sustento de millones de campesinos, se convierta en una mercancía más en manos de unas cuantas personas.

El Día Nacional del Maíz es el escenario indicado para ser héroes. Un héroe no necesariamente viste con capa o tiene súper poderes. Héroes, son todas aquellas personas que desean vivir en un mejor planeta y que utilizan sus habilidades para lograrlo. Todos podemos serlo si dejamos de lado la pasividad, la indiferencia y la apatía.

Es momento de salvar a nuestro maíz y nuestro campo de los villanos que pretenden acabar con él. ¿Tú qué harás para defender el maíz? Te invito a que te unas a un enorme y variado equipo de héroes para que juntos defendamos a nuestro maíz.

Ko’one’ex kaláantik ek ixi’im (Cuidemos nuestro maíz).