Nunca dejo de aprender de los más pequeños, de esas personitas que son, ni más ni menos, el futuro de este planeta. A veces los adultos complicamos las cosas y olvidamos que las respuestas son sencillas si nos hacemos las preguntas adecuadas.

Me gustaría compartir con ustedes mi último y más grato aprendizaje, uno que además, es el mas inspirador ejemplo de activismo y de heroicidad que he conocido:

“Si solo quedáramos cien humanos, ¿la vaquita marina nos ayudaría?” Esa fue la pregunta que plantearon los alumnos de cuarto grado de la Escuela Lomas Altas en la Ciudad de México.



Para los pequeños la respuesta fue tan obvia que empezaron toda una campaña para recaudar fondos y proteger a la vaquita marina.

Se informaron (saben más de la vaquita marina que muchos de nosotros), consiguieron entrevistas y reportages con medios como Milenio o GreenTv, contactaron a varias ONG’s como WWF o Greenpeace, y recabaron más de 70.000 pesos a través de la plataforma de Fondeadora!

Hoy tuve la suerte de conocerlos, y lo más sorprendente es que ellos insisten en agradecer, agradecer a Greenpeace, agradecer a los medios, agradecer a todos los que tuvimos la suerte de toparnos con su ilusión y motivación.

Pero la realidad es que su acción desinteresada es tan sumamente inspiradora y heroica que me gustaría aprovechar el día de hoy, Día Mundial de los Océanos, para agradecerles a ellos por muchísimas cosas:

Gracias por llenarnos de energía, gracias por llenarnos de esperanza, gracias por creer en que un futuro mejor es posible, y sobretodo, gracias por ayudarnos a proteger a la vaquita marina!

Si éste es el futuro de México, aún hay esperanza para nuestros océanos!

Sigue su ejemplo y actúa: https://greenpeace.mx/hk-vaquita/