Obsequia Greenpeace a Profepa residuos peligrosos de Ecoltec

Boletín de prensa - 17 agosto, 2010
Las autoridades no han respondido ante las denuncias y evidencias presentadas por las comunidades afectadas por la filial de Holcim Apasco.

En demanda de una respuesta inmediata a las denuncias ciudadanas presentadas en contra de la mezcladora de residuos peligrosos Ecoltec, activistas de Greenpeace llevaron hasta las puertas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) siete tambos de los empleados para contener residuos peligrosos.

Durante años, Ecoltec ha presentado fugas y emanación de olores insoportables e incendios, afectando la salud de la población de los municipios de Apaxco y Atotonilco, estados de México e Hidalgo, respectivamente. Debido a estos impactos, los habitantes de la región presentaron en septiembre de 2009 una denuncia ante Profepa, misma que aún no ha sido atendida.

Junto a los tambos de residuos peligrosos, Greenpeace desplegó una manta con el mensaje: “PROFEPA: haz tu trabajo. ¡Fuera Ecoltec de Apaxco!”, mientras seis activistas tumbados representaban a las víctimas de los daños que ocasiona la mezcla y la quema de residuos peligrosos en la región (Ecoltec mezcla desechos peligrosos para preparar combustible alterno utilizado en los hornos cementeros de Holcim Apasco, empresa de la cual forma parte).

“Los ciudadanos de Apaxco y Atotonilco presentaron desde septiembre de 2009 una denuncia popular contra Ecoltec. El plazo para dar respuesta a esta denuncia se venció en marzo, hace cinco meses, y desde entonces la Profepa, responsable de perseguir los delitos ambientales, ha guardado silencio. Ante tal ineficiencia, durante los pasados meses de abril y mayo las comunidades ampliaron la denuncia y dieron pruebas adicionales en torno a la posible existencia de un dren clandestino; la falta de equipo para capturar los compuestos orgánicos volátiles (COV); las irregularidades en la licencia ambiental única (LAU) y en la revisión general de las condicionantes de los permisos otorgados a la procesadora de residuos peligrosos Ecoltec. Hasta la fecha, la autoridad sigue en silencio”,  denunció Cecilia Navarro, directora de comunicación de Greenpeace México.

Cabe destacar que entre diciembre de 2003 y mayo de 2009, los vecinos afectados reportaron 15 incidentes de malos olores y emisiones tóxicas, resultado del mal manejo de residuos peligrosos. Pese a las peticiones y denuncias ciudadanas, la empresa no tomó medidas para evitarlos, por el contrario, minimizó los reclamos de ciudadanos que han sufrido desmayos, irritación en vías respiratorias, ojos y piel, entre otros efectos debido a las emanaciones. Peor aún, abundó Navarro, “pese a los casos documentados de afectaciones a la salud de la gente, la empresa cuenta con un certificado de industria limpia, otorgado por la Profepa”.

La ley mexicana es muy clara respecto al manejo de residuos peligrosos. De acuerdo con el artículo 54 de la Ley general para la prevención y gestión integral de los residuos “se deberá evitar la mezcla de residuos peligrosos con otros materiales o residuos para no contaminarlos y no provocar reacciones, que puedan poner en riesgo la salud, el ambiente o los recursos naturales”.

Es importante resaltar que la propia Profepa hizo una inspección a Ecoltec (número OF/SDIV/363/2005, de junio de 2005), en la que señala que la empresa: "no registra en las bitácoras de generación y movimientos de entradas y salidas del almacén de residuos peligrosos de agua con aceite, solventes y reactivos varios; no identifica adecuadamente los sólidos impregnados y envases vacíos, falta de características de peligrosidad; [y] ni presenta Plan de Acción Anual según lo requiere el Plan de Prevención de Accidentes".

De los casos documentados sobre el mal manejo de residuos por parte de la filial de la transnacional Holcim Apasco, destacan tres incendios: en diciembre de 2003, en septiembre de 2007 y en mayo de 2009, así como varias fugas de monómero de acrilato (1). Esta repetición de accidentes graves implica que Ecoltec viola normas técnicas sobre el manejo de residuos peligrosos al mezclar productos incompatibles y la autoridad ambiental no hace nada.

“¿Por qué la Profepa no ha actuado ante la serie de eventos ocurridos constantemente y ante estas irregularidades que apuntan a un desempeño ilegal de Ecoltec con el que se pone en riesgo a la gente y al ambiente?”, cuestionó Navarro.

“La inacción de la autoridad ambiental propició que la propia comunidad afectada se organizara para evitar que Ecoltec continuará contaminando y acabando con la salud de la gente. ¿Hasta cuándo va a cumplir su responsabilidad y a garantizar a los habitantes de Apaxco y Atotonilco un ambiente sin amenazas de contaminación para que la población pueda regresar a sus casas en lugar de permanecer en plantón  frente a la entrada de una industria que debería ser cerrada por la Profepa”, preguntó Navarro.

En vez de perseguir los delitos ambientales, en especial aquellos que representan una amenaza para la gente, la Profepa se dedica a repartir certificados de industria limpia y a evadir su responsabilidad, justificándose con el argumento de que la propia comunidad, con su campamento instalado a la puerta de la empresa, les  impide acceder a tomar muestras para poder atender la denuncia interpuesta contra Ecoltec.

“La comunidad está denunciando no sólo olores sino también contaminación de cuerpos de agua y suelo, además de afectaciones específicas en la salud de la gente, por lo que con voluntad la Profepa podría tomar muestras, monitorear impactos y dar la respuesta requerida por la comunidad: el cierre de Ecoltec debido a su mal manejo de residuos peligrosos y la cancelación de los permisos de uso de residuos peligrosos como combustible alterno en los hornos cementeros”, abundó Navarro.

Hasta ahora industrias como Holcim Apasco y su subsidiaria Ecoltec han aprovechado la debilidad de las autoridades ambientales y han influido para que se incrementen los permisos para que los hornos cementeros utilicen residuos peligrosos como combustible, con el argumento de que es una práctica ambientalmente sustentable cuando el único objetivo es bajar sus costos sin importar los daños ambientales y las afectaciones a la salud.

Invitación a pedirle a Profepa que actúe

Junto con esta pacífica demostración, Greenpeace reiteró que está vigente una ciberacción dirigida al procurador Patricio Patrón Laviada, en la que le pide acatar su mandato de proteger al ambiente y dar respuesta a la denuncia interpuesta por la comunidad respecto al mal desempeño ambiental de Ecoltec y las afectaciones de salud que ha causado. La ciberacción está disponible aquí. Hasta ahora, 7,093 personas le han escrito al procurador exigiéndole actuar.

Para mayor información comunicarse con Angélica Simón a los teléfonos 56 87 95 95 ext.115 o al 044 55 3225 1714; al correo

Notas

1. El monómero de acrilato es un residuo peligroso generado por las industrias químicas y de pinturas; es  muy flamable, irritante para piel y mucosas además de que ocasiona cuadros de intoxicación aguda en las vías respiratorias.

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