Para salvar a los bosques nativos argentinos es indispensable que el Congreso decrete la emergencia forestal en todo el país
En la Argentina se pierden 250 mil hectáreas de bosques nativos por año. Los desmontes en las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta, por ejemplo, no siempre son ilegales. En la mayoría de los casos, la ley es la que los ampara. La entrega indiscriminada de permisos de desmonte y de concesiones para el uso de agua pública revelan la trama de intereses que se mueven entre los empresarios y los funcionarios de los distintos gobiernos provinciales.
Para revertir esta situación Greenpeace reclama la rápida sanción de la Ley de Ordenamiento Territorial que decreta la emergencia forestal en todo el territorio nacional y establece una moratoria a los desmontes por un año. Durante ese plazo, cada provincia debe desarrollar un ordenamiento territorial para que cada zona sea utilizada de manera racional, compatibilizando las necesidades sociales, económicas y ambientales.
Al cierre de esta edición, la Ley esperaba para ser tratada en la Cámara de Diputados, luego de haber sido aprobada por la Comisión de Medio Ambiente que preside Miguel Bonasso y a pesar de la oposición de algunos diputados como Roberto Lix Klett, de Fuerza Republicana de Tucumán que, en su carácter de presidente de la Comisión de Población hizo todo lo posible por evitar que la ley llegara a la Cámara para su discusión. Ahora sólo queda esperar que sea promulgada antes de fin de año.
A mediados del mes de octubre, Greenpeace presentó Desmontes S.A en el que se documentan los casos de cinco importantes empresarios y empresas argentinas para quienes esta práctica es habitual: Franco Macri, Eduardo Eurnekian, los hermanos Victorio y Saverio Gualtieri, la empresa Liag Argentina y Madera Dura del Norte.
Además de la pérdida del bosque como cobijo de las especies nativas, las familias que habitan estas tierras también pierden: a pesar de ser las legítimas dueñas de la tierra, son obligadas a dejarlas y a buscar su sustento y su vivienda en otros lugares.
Según un informe estadístico del Instituto de Colonización, en 1999 en la provincia del Chaco había 1.938.547 hectáreas de tierras fiscales, las que en su mayoría correspondían a bosque nativo. Para 2005, quedaban 687.053 hectáreas. De acuerdo con este informe, en esos años, se “extraviaron” 1.251.494 hectáreas.
Para obtener un registro de los desmontes, Greenpeace creó la página web www.parenlosdesmontes.org.ar en donde se puede ingresar para denunciar a los responsables de la pérdida de los bosques nativos.
Para más información: Hernán Giardini
hernan.giardini@ar.greenpeace.org