Salta, Argentina —
Luego de un año y medio de lucha, la reserva salteña de Pizarro se convertira en una nueva area protegida nacional. De este modo, el Gobierno Nacional y el de Salta reconocieron el valor ambiental de la zona. Aseguran tierras a los wichi.
Greenpeace
calificó como una “histórica victoria de la gente” el acuerdo alcanzado
hoy entre el gobierno de Salta y el Gobierno Nacional para proteger la
Reserva de Pizarro, y anunció el retiro de su estación de monitoreo de
la zona en una celebración con la comunidad wichi a realizarse el
próximo sábado.
La
Administración de Parques Nacionales (APN) firmó esta mañana un acuerdo
con el Gobierno de Salta en el que se crea una nueva área protegida
nacional en General Pizarro, en el departamento salteño de Anta, cuya
superficie será de 21.298 hectáreas, algunas de ellas compradas por la
APN y otras cedidas por la Provincia. Dentro de la Reserva, la
comunidad wichi tendrá 800 hectáreas de monte.
Ante
este acuerdo, Greenpeace anunció que mañana retirará la Estación
Pizarro, base de resistencia y acciones directas del grupo los
Jaguares, en una ceremonia con los wichi. También informó que suspende
la colecta de fondos para comprar la Reserva y que lo recaudado hasta
ahora será destinado a la asistencia social de esta comunidad aborigen.
Greenpeace
también indicó que seguirá de cerca el proceso de creación de la nueva
Reserva y que continuará con su campaña nacional para proteger los
bosques y evitar los continuos y aberrantes desalojos de campesinos y
aborígenes.
“Lejos
de asistir a una situación ideal, porque continúan los desmontes en
todo el norte del país, se trata de un avance muy importante”, indicó
Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace. “Esta victoria es de
la gente: personalidades como Ricardo Darín o Diego Armando Maradona, y
de un gran número de entidades no gubernamentales, periodistas,
voluntarios y gente común que se movilizó para impedir la destrucción
de esta área protegida”, manifestó.
Prieto
señaló que “Pizarro ha sido el espejo donde se reflejó la realidad de
nuestros últimos bosques, que son destruidos por el avance veloz y
descontrolado de la soja. Y el logro de convertir en reserva nacional a
Pizarro también es una muestra de lo que todos los argentinos somos
capaces de hacer cuando queremos proteger nuestro patrimonio”.
“Si
bien el acuerdo no es el ideal, se trata de una victoria histórica
porque se logró el acceso a la tierra para la comunidad Wichi y se
salvaron miles de hectáreas de bosques. Esto reafirma lo que veníamos
diciendo desde hace un año y medio: que la Reserva de Pizarro tiene
valor y que hay que conservarla”, dijo Juan Casavelos, coordinador de
la Campaña de Biodiversidad de Greenpeace, quien a su vez consideró
“particularmente interesante” que se haya contemplado el titulo
comunitario para la comunidad wichi. “Las tierras de sus ancestros,
fuente de su medio de vida, finalmente serán de ellos”, señaló.
Casavelos
concluyó: “Los desmontes son una tragedia nacional: desde el 15 de
diciembre del año pasado, cuando el presidente Kirchner dijo que su
gobierno ´ha puesto en marcha políticas y medidas de preservación de
los bosques nativos´, se han desmontado el equivalente a 146.400
canchas de fútbol. El Presidente debe llevar sus palabras a la
realidad”.
Greenpeace
reclama una moratoria a los desmontes de al menos dos años para
establecer un plan de ordenamiento territorial que permita salvar los
últimos bosques de la Argentina, que se encuentran amenazados por un
rápido proceso de conversión a monocultivo de soja.
RESERVA DE PIZARRO: ANTECEDENTES
La
Reserva Provincial de Pizarro, ubicada en el departamento de Anta,
Salta, fue creada a fines de 1995. La zona constituye la única de la
Argentina que resguarda una muestra de la biodiversidad del quebrachal
chaqueño y la selva de Yungas en forma continua. En febrero de 2004 el
gobernador Romero instruyó al parlamento local para que quitara a la
Reserva su condición de área protegida para de esa forma proceder a
rematarla. En junio de ese año comenzó el proceso de remate.
La
provincia dividió casi 17 mil hectáreas de las 25 mil hectáreas que
tiene la Reserva en siete parcelas, seis de las cuales se ubican en dos
de los ecosistemas menos protegidos y más amenazados del país: el Chaco
Semiárido (quebrachal) y su trancisión a la Selva Pedemontana de las
Yungas. Con el acuerdo firmado hoy, tres de esas parcelas han sido
totalmente recuperadas y sobre el resto se impusieron severas
restricciones de uso.
El
acuerdo incluye la compra de tierras por parte de APN y la cesión de
otras por parte de la provincia. Además la APN se compromete a
gestionar junto con Salta la compra de 6.000 has. de la finca “El
Chagural” para su incorporación al área protegida nacional.
Asimismo
se suma otro lote de la Reserva, actualmente bajo litigio limítrofe con
Jujuy, sobre el cual la Nación se compromete a incorporar también ese
territorio a la nueva configuración de la Reserva. A ello se suma el 25
por ciento del monte que por ley debe dejarse en cada una de las
parcelas que serán desmontadas como zona de amortiguamiento y la
provincia establecerá una restricción de uso en torno al pueblo de
Pizarro para proteger a los ciudadanos criollos que viven allí.
— Greenpeace Argentina