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En su sexta edición, el megafestival de música se suma a la lucha contra el cambio climático. Greenpeace esta allí, juntando firmas para pedirles a los líderes reunidos en la Cumbre del G8 que tomen medidas para combatirlo. Desde Lisboa, Gonzalo Strano, coordinador de Voluntarios de Greenpeace Argentina, nos cuenta el día a día del evento.

Viernes 30 de mayo

Parecía que iba a llover, pero al final se mantuvo nublado. La multitud empezó a entrar a las cuatro pero había gente haciendo la fila en la calle desde la noche anterior. Eran verdaderos fanáticos de las bandas que tocaban.

El predio es una pequeña ciudad, armada para el rock. Hay de todo y para todos los gustos: desfiles de moda, juegos, pistas de baile electrónico, dos escenarios, stands de miles de productos y, para sorpresa de muchos, un stand de Greenpeace en Portugal.

Cientos de personas se acercaban y eran recibidas por nuestros voluntarios portugueses, que les explicaban que si bien Greenpeace no tiene una oficina en Portugal, está formando un gran grupo de móvil y ciber activistas. La gente firmaba la petición a los líderes del G8, se sacaba fotos, nos abrazaba y nos contaba de los problemas ambientales de este país y de lo necesario que sería el trabajo de Greenpeace aquí.

Un grupo de voluntarios recorría todo el predio informando a la gente sobre nuestro pedido, y la gente firmaba. Sólo en la primera tarde conseguimos 5000 firmas.

Por las pantallas del escenario principal, minutos antes de que toque Lenny Kravitz, se proyectaban imágenes animadas que explicaban a la gente como puede ayudar a través del envío de un mensaje de texto. Después, se escuchó un sólo grito, el artista más esperado había salido al escenario y comenzaba el final de la noche.

En la pista de baile, otros cientos de personas bailaban y saltaban al ritmo de los DJ que con su música electrónica hacían temblar los alrededores.

Bajo el lema “Sincronizá tu mente con el planeta” le pedimos a la gente y a los músicos del festival que interpreten una pequeña parte de la 5ta. Sinfonía de Beethoven. Queremos inspirar a los líderes de la cumbre del G8 para que tomen decisiones que combatan el cambio climático. En los carteles del stand puede leerse que la 5ta. Sinfonía de Beethoven permite pensar con mayor claridad, y que con ella Greenpeace intenta que ese descubrimiento se haga efectivo en la reunión del G8.

Quizás la música de alguien que fue sordo nos permita aprender a escuchar el reclamo que desde hace años vienen haciendo millones de personas: “Tener un mundo mejor”.

 
Domingo 1 de junio

Hoy es el tercer día de fiesta en el Rock in Rio. Hasta el momento, nuestros voluntarios de Lisboa juntaron 13000 firmas, un número impresionante que demuestra las ganas que tiene la gente de participar por causas que valgan la pena.

En el día de ayer Bon Jovi colmó el predio con sus grandes éxitos, y al ritmo de la música los voluntarios se metían entre la muchedumbre y entre tema y tema seguían juntando firmas.

Hoy es el Día del Niño en Portugal, por eso el lugar esta lleno de chicos que vienen y van y firman una petición gigante que tenemos en la puerta del stand. En un momento de la tarde se vivió una escena fantástica: un grupo de chicos, muy chiquitos, se puso a tararear junto a nuestros voluntarios la 5ta. Sinfonía. La prensa se acercó y hubo fotos y videos, la gente miraba sorprendida, y el canto de los chicos sirvió de invitación para que los más grandes entraran al stand y dejaran su firma.

Aquí conmigo está Luciana, una voluntaria del grupo local de Córdoba que estaba de vacaciones por Europa, apenas se enteró de que íbamos a estar acá, se sumó al grupo de trabajo, y es una gran ayuda.

Mientras escribo esto, Rod Stewart canta en el escenario principal, ya es media noche y estamos terminando la labor del día. Estamos cansados, pero felices. Una vez más nuestro objetivo se cumplió satisfactoriamente.

Martes 3 de junio

En estos días no hay Rock in Rio. El festival continúa el jueves, Día Mundial del Medio Ambiente, con un show de Metallica que colmará el lugar.

Hoy tenemos la segunda reunión con los voluntarios de Greenpeace en Lisboa, para coordinar los siguientes pasos. La idea es salir mañana a juntar firmas por distintos lugares de la ciudad, y hablar con la gente (actividad que en Argentina hacen muy bien los “Puntos Verdes”).

Los voluntarios también llevarán afiches sobre móvilactivismo para pegar en los negocios de sus barrios, y así tratarán  de hacer crecer la base de SMS. Ellos fueron los primeros “mobilactivistas”, los que formaron esta comunidad virtual  que Greenpeace está creando en Portugal.

Recorreremos las calles y visitaremos los lugares más populares de Lisboa para informar a la gente sobre Greenpeace y la petición a los líderes del G8. Queremos que todos se sumen a nuestro reclamo. También colocaremos afiches gigantes en vía publica, para que el 5 de junio Lisboa amanezca “a lo Greenpeace”.

Los voluntarios están entusiasmados, con muchas ganas de hacer cosas. Todos proponen ideas para hacer crecer a Greenpeace. A las reuniones acuden con amigos que invitan para ver si se suman, y en sus casas y trabajos recolectan firmas para la petición. ¡En tres días de juntar firmas superamos las 13.000, y por eso estamos contentos!

Lo valioso es que incluso aquellos voluntarios que no tienen mucho tiempo libre se las ingenian para ayudarnos desde sus hogares haciendo traducciones, consiguiendo contactos, y todo lo que esté a su alcance.
Todos tenemos la misma meta, todos estamos en el mismo barco, y eso se nota día a día con los resultados obtenidos.

Miércoles 4 de junio 

Hoy salimos con los voluntarios a recorrer las calles de Lisboa, para explicarle a la gente nuestra petición y juntar firmas.

Los transeúntes a los que nuestros voluntarios interceptaban se notaban sorprendidos por la presencia de Greenpeace en Lisboa, y preguntaban, luego de firmar la petición, cómo sumarse y cómo colaborar con la causa.

Uno de los voluntarios, Alex, grabó un testimonio sobre nuestro trabajo para la página web de Portugal y la emoción de participar en todo esto se le notaba en cada palabra.

Estuvimos también en una plaza histórica de Lisboa, donde un grupo de chicos había realizado unas cien esculturas con materiales reciclados, y cada una transmitía un mensaje ambiental relacionado con temas tan preocupantes como la deforestación, el reciclado, los incendios forestales, la contaminación de los ríos y el ruido en la ciudad.

Ese fue nuestro escenario para una tarde fresca de recolección de firmas y mucha charla con la gente. Mañana volvemos al Rock in Rio donde esperamos juntar miles de firmas más.

Jueves 5 de junio

Hoy escribe Luciana, voluntaria del grupo local de Córdoba que está colaborando con el trabajo de Greenpeace en Portugal.

Gonzalo me habla. Si no lo mirara realmente no podría saber que lo hace. No con la banda Apocalíptica sonando de fondo en este cuarto y heavy día de Rock in Rio. Sus labios se mueven para tirarme alguna tareita de las miles que hacemos diariamente, entre pautadas e improvisadas.

Siempre hay algo para hacer en nuestro stand de Greenpeace. Todo el mundo va y viene, y ya todos nos conocemos bien. Así que cruzamos algunas palabras, solucionamos inconvenientes y seguimos. No sin una sonrisa, un guiño cómplice y hasta una canción o un baile. Se ha generado una onda genial entre todos aquí.

Mi día comienza recibiendo a los voluntarios que trabajan juntando firmas afuera del evento. Camisetas, planillas y canetas –esto es biromes- y luego a abalanzarse sobre la gente que hace cola al solcito lindo de las tres de la tarde en este junio que es como un diciembre de Argentina.

Luego, es ir y venir todo el día para ver si todo anda bien afuera, asistir a los voluntarios llevándoles agua y si se puede algo para comer y volver a ver si se necesita algo adentro. Y sí, ¡se necesita!

Ahora Apocalíptica promociona nuestra Campaña y toca la quinta de Beethoven, ¡¡no se puede creer!! Comienzan a llover cientos de mensajes al famoso 4488 donde la gente puede enviarlos para convertirse en móvilactivistas.

Además, luego de una de las tantas cuentas del día, Gonza anuncia: hoy llevamos más de 2500 firmas, y con eso estamos llegando a las 16000 en lo que va del evento.

Los voluntarios portugueses son muy parecidos a nosotros –los de Córdoba digo-: “buenhumorados” y bromistas, por lo que me siento como en casa. Y la gente que labura en Greenpeace parece tener la misma onda en todo el mundo… aquí hay finlandeses, ingleses, portugueses, argentinos, y hasta un chino y un japonés. Y después de estos días de trabajar y compartir todos nos entendemos aunque hablemos distintos idiomas.

Apocalíptica terminó, ahora hay que afinar la vista para aprender a leer labios: ¡se viene Metallica!

Viernes 6 de junio

Hoy el día se presentó arrasador. Decenas de miles de jóvenes (y no tan jóvenes), muchos más que ayer, vinieron a ver a Linkin Park, The Offspring, Muse, Orishas y tantas otras bandas. Por esto nuestro stand está lleno de gente en todo momento que firma la petición para los líderes del G8. Nuestra labor en Rock in Rio Lisboa concluye hoy, pero la campaña continúa todo el mes desde la web de Greenpeace Internacional.

El día está muy caluroso, pero la buena onda de la gente se deja ver en todo momento. En apenas dos horas se juntaron en el stand cerca de 1500 firmas. Hoy tenemos en turnos rotativos cerca de 40 voluntarios dentro del Rock in Rio. Incluso hay gente que simplemente vino a ver los recitales, pero se enganchó con la propuesta y se puso a juntar firmas mientras esperaba que toque su banda favorita. Eso es genial, nuestra causa e multiplica, nuestro mensaje llega cada vez a más gente.

Entre banda y banda, las pantallas muestran el mensaje de Greenpeace sobre móvilactivismo, y es gratificante ver como algunos de los que están mirando, sacan su celular y mandan el mensaje de texto que los involucrará a partir de ese momento con nuestra causa.

Lisboa nos dejará un hermoso recuerdo, lleno de personas, situaciones y ganas de hacer.
El equipo de Greenpeace Internacional se despide mañana de esta ciudad, algunos irán a Holanda, otros a Inglaterra, Luciana continuará con sus vacaciones y yo volveré a Argentina.

Está atardeciendo al ritmo de Orishas, una banda cubana que con su música hace que todos bailen como en un gran carnaval. Y sin perder el ritmo, nuestros voluntarios continúan con la tarea de saludar y explicar: “Hola, soy de Greenpeace, ¿Te gustaría participar de nuestro reclamo?”