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Superando problemas financieros y burocráticos, la cooperativa pampeana Cosega
finalmente inauguró este mediodía un nuevo molino eólico que abastecerá el 25%
de la demanda energética local, en un nuevo paso hacia el desarrollo de esta
fuente de energía limpia. Greenpeace, organización que fue invitada
especialmente al acto, destacó la iniciativa y exhortó al gobierno nacional a
impulsar esta clase de iniciativas poniendo en plena vigencia la Ley de
Promoción Eólica y terminando con los subsidios a las energías
sucias.
El molino,
bautizado “El Huracán”, fue escoltado por decenas de niños y estudiantes durante
el acto, portando molinillos e insignias de Greenpeace para festejar otro avance
de las propuestas que promueve la entidad para el sector energético. Este
generador se sumará a “El Pampero”, molino que fuera inaugurado en el año 2003,
luego que la empresa superara dificultades como el corralito financiero y
restricciones burocráticas en la Aduana.
“La energía eólica no solo supone una solución a
graves problemas ambientales como el calentamiento global y la contaminación
generados por otras fuentes de energía, si no que su desarrollo trae aparejados
importantes beneficios para la sociedad en términos de generación de empleo y
activación de diferentes sectores industriales”, dijo Mariana Walter,
coordinadora de Propuestas de Greenpeace Argentina.
Con la
inauguración del molino, la población de General Acha se abastecerá en un 25%
con energía limpia y renovable. El acto, realizado en el Parque Eólico de
General Acha (a 15 km. de esta localidad), estuvo presidido por el titular de
Cosega, Roberto Zamora, y al mismo asistieron autoridades gubernamentales,
empresarios del sector energético, fuerzas vivas locales y el público en
general.
El plan
original por la adquisición de estos dos equipos eólicos se vio estancado
repentinamente en el año 2001 y 2002 por la imposibilidad de disponer de los
fondos de la Cooperativa depositados en entidades bancarias; el ‘corralito’
también había afectado las inversiones. Sin embargo, Cosega pudo superar estos
inconvenientes.
La nueva
instalación en La Pampa eleva la potencia total de los equipos eólicos en la
Argentina a 26.560 kW en unos 10 emprendimientos desarrollados, casi en su
totalidad, por cooperativas eléctricas, que han jugado un rol protagónico en el
desarrollo de esta fuente energética en el país, a pesar de innumerables
dificultades burocráticas y financieras. Existen equipos eólicos produciendo
energía en las provincia de Buenos Aires, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y La
Pampa.
Simultáneamente, durante la mañana,
sesionó la Cámara Argentina de Generadores Eólicos (CADGE), donde se analizó el
nuevo escenario económico, y la posibilidad de nuevas oportunidades de
desarrollo. La CADGE agrupa a generadores eólicos, productores, inversores,
emprendedores y cooperativas. Greenpeace y el Centro Regional de Energía Eólica
de Chubut, que participaron de esa reunión, son miembros honorarios de esta
cámara, en reconocimiento a su trabajo para promover esta alternativa
energética.
“De esta
forma, el sector eólico –luego de la crisis económica– se reorganiza en la
búsqueda de reactivar el enorme potencial que posee el país en materia de
energía eólica. Greenpeace se encuentra impulsando el desarrollo de diversas
propuestas en el país, y considera que la energía eólica y la energía solar son
ejemplos de soluciones a problemas ambientales”, explicó
Walter.
Greenpeace
viene impulsando, a través de su campaña Propuestas Greenpeace, alternativas
tecnológicas que concilien la protección ambiental con el desarrollo económico y
social, tales como la certificación ecológica de la madera, sistema de
refrigeración no contaminante, promoción de energías limpias y renovables como
la solar y la eólica.
La
energía eólica es una de las opciones energéticas limpias más competitivas que
existen en la actualidad y su desarrollo es vertiginoso en todo el mundo. Su
crecimiento global en los últimos 5 años ha estado en un promedio de más del
32%, muy por encima del resto de las fuentes energéticas.
“Hemos
concretado la primer etapa del proyecto que indudablemente no ha sido nada
fácil, debido a las condiciones adversas promovidas por distintos organismos
oficiales del país", dijo Zamora. "La instalación de dos aerogeneradores a las
puertas del oeste pampeano y la patagonia argentina son un símbolo de lo que
pueden hacer las cooperativas cuando se fijan objetivos o desafíos claros, que
no son comunes, y que solamente el esfuerzo solidario y la tenacidad de un
Consejo Administrativo, pudo concretar pese a todos los obstáculos que hubo por
medio", explicó.
“La energía
eólica es una fuente de energía y una industria con enorme futuro y potencial en
la Argentina, para desarrollarlo hacen falta nada más que decisiones políticas
adecuadas”, señaló por su parte Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de
Greenpeace Argentina.
Entra las prioridades señaladas por Greenpeace para favorecer el desarrollo eólico está la plena aplicación de la Ley Nacional 25.019 que fue aprobada por el Congreso en 1998 y aún existen dificultades en su aplicación.