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Sharp sigue en el 7.º lugar, aunque con una puntuación reducida de 5,1 puntos.
Obtiene un punto por su apoyo al principio de precaución, pero pierde otro por la falta de claridad en cuanto a si su compromiso para la eliminación de los ftalatos se refiere a todos o solo a tres de ellos. Por lo demás, califica bien por su política y su práctica en cuanto a sustancias químicas, aunque especifica el final del año fiscal de 2010, en vez del natural, como límite para la eliminación del PVC y los retardantes de fuego bromados (BFR). Ofrece el año fiscal de 2010 como fecha límite para la eliminación de los ftalatos y el antimonio. Ha comercializado muchos modelos de televisores LCD y módulos solares sin PVC (excepto accesorios), y tiene ya 14 modelos de equipos de iluminación LED sin BFR.
En energía, Sharp pierde puntos en el criterio de eficiencia energética de sus productos. Aunque informa de que todos sus televisores satisfacen el último estándar Energy Star y al menos la mitad de ellos lo superan en el modo standby, no publica el porcentaje de PC y de fuentes de alimentación externas de teléfonos móviles que cumplen y exceden dicha norma. Sharp gana un punto gracias a que sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en 2008 fueron de 103KT (6%) menos que en 2007. En otras materias energéticas, Sharp, más que “apoyar” explícitamente, muestra una “tibia” acogida a una iniciativa global obligatoria que exige a los países industrializados que el pico de sus emisiones de gases de efecto invernadero se produzca en 2015 y que las recorten en al menos un 30% antes de 2020. Sharp publica cifras auditadas de la emisión de gases de efecto invernadero de sus propias instalaciones e informa de que el 9% de la electricidad que consumió globalmente en el año fiscal de 2006 provino de fuentes renovables. No obstante, debido a que la mayoría de esta energía procedía de la red japonesa, no califica.
Su punto más débil son los residuos electrónicos, criterios en los que califica por su programa de recolección voluntaria para televisores y electrónica de consumo en Estados Unidos, que es de ámbito nacional, por informar a los consumidores de algunos países sobre qué hacer con los productos de la marca Sharp al final de su vida útil y por ofrecer datos sobre el uso de pequeñas cantidades de plástico reciclado. Sharp apoya la Responsabilidad Individual del Productor, pero debe aclarar la naturaleza de su apoyo, así como ofrecer pruebas de su participación en grupos de presión a favor del principio.