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Sony Ericsson sigue en el tercer puesto, con la misma puntuación de 6,5. Es una de las marcas analizadas que mejor califica en los criterios sobre sustancias químicas tóxicas y también obtiene buenos resultados en energía.

Sus puntos más débiles son la eliminación de residuos y el reciclaje, y no califica en absoluto en uso de plástico reciclado; además, no ha informado de porcentajes de reciclaje de teléfonos móviles sobre la base de ventas pasadas. Califica por la información que da a los consumidores acerca del programa de recolección de productos, pero pierde puntos por haber dejado de informar de la cantidad de residuos electrónicos reciclados como porcentaje de ventas pasadas. Para mejorar esta puntuación, debe continuar aumentando su presión para lograr la aplicación del principio de Responsabilidad Individual del Productor, ampliar sus programas de recolección y reciclaje de productos al final de su vida útil, y ampliar el uso de plástico reciclado a todos sus productos, no solo unos pocos.

Fue la primera empresa que consiguió la puntuación casi máxima en criterios sobre eliminación de sustancias químicas. Salvo algunas piezas que no se han retirado todavía, ningún producto de Sony Ericsson contiene ya PVC ni BFR. La empresa ya ha satisfecho el nuevo criterio sobre sustancias químicas al prohibir el antimonio, el berilio y los ftalatos en los nuevos modelos comercializados desde enero de 2008.

En energía, Sony Ericsson se compromete a reducir en un 20% las emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en sus actividades internas para 2015 (con respecto a 2008) se informa de que el 40% de la electricidad que consume globalmente procede de fuentes renovables. No obstante, decepciona que la empresa no se haya comprometido más firmemente con el apoyo a la reducción global de emisiones de gases de efecto invernadero en este momento crítico para la cumbre de Copenhague. Todos sus productos cumplen y exceden la norma Energy Star. Informa sobre las emisiones de CO2 de sus propios procesos de producción y transporte, pero estas emisiones no están auditadas.