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Relatorio. La escalada de la celulosa en la región: industria sucia o producción limpia.
Ampliar imagenLos datos forman parte del documento titulado “La escalada de la celulosa en la
región: industria sucia o producción limpia” que fue presentado públicamente hoy
por Greenpeace, durante una conferencia ofrecida en el Club Europeo.
El
informe, que implicó un trabajo desarrollado por un equipo de investigación de
la organización ambientalista, incluye tres secciones principales. En la primera
se analiza la situación global de la industria de la celulosa; consumidores
clave, la ‘globalización’ en el sector de la celulosa, la producción mundial de
pulpa blanqueada químicamente y los planes de expansión global de la industria
y, particularmente, los proyectos en América Latina, la Argentina y el
Uruguay.
La Segunda Sección, con un formato más periodístico, describe la
situación de las principales papeleras argentinas y uruguayas, su conflictividad
ambiental, legislación, producción y relación con las comunidades
locales.
Por último, el documento propone, como alternativa para un
desarrollo sostenible de la industria en la región, un Plan de Producción
Limpia, que incorpore límites a la escala productiva, certificación para las
plantaciones forestales y sistemas de producción libres de cloro y
contaminantes.
“Para encontrar una solución duradera, es necesario dar
con el diagnóstico apropiado: la problemática que hoy enfrenta la comunidad de
Gualeguaychú es producto de la expansión que sufre la industria de la celulosa
empujada por el crecimiento de la demanda de productos relacionados con el papel
en los países industrializados y con la necesidad de buscar nuevos destinos
propicios para ese desarrollo”, expresó Paula Brufman, coordinadora de la
Campaña contra la Contaminación de Greenpeace.
El índice de
consumo de papel en el mundo ha venido ascendiendo a niveles extraordinarios y
se estima que tal incremento continuará en las próximas décadas. A comienzos del
siglo XXI, el consumo global de papel se calculaba en 300 millones de toneladas
anuales, en el año 2005 esa cifra había aumentado a 366, y se espera que para el
año 2020 alcance los 566 millones.
En la actualidad, Sudamérica es la
región prioritaria para la expansión de la producción de la llamada pulpa de
mercado. Las condiciones climáticas y la disponibilidad de tierras y aguas,
añadidas a condiciones económicas sumamente atractivas, aumentan en forma
creciente el interés por parte de las grandes corporaciones del papel para
realizar proyectos en la región.
Para Greenpeace, como para otras
organizaciones ambientalistas, los actuales índices de consumo en productos
papeleros son muy preocupantes en la medida que convierten a la industria de la
celulosa en voraz, devastadora de los recursos naturales, tanto por su alto
consumo de agua y energía, como por la elevada demanda de tierra para
plantaciones, su presión sobre áreas de bosques nativos y sus descargas
contaminantes.
Por lo anterior, el Plan de Producción Limpia es un
conjunto de criterios promovidos por Greenpeace para que tanto Uruguay como
Argentina adopten y desarrollen dichos parámetros con el propósito de modernizar
las plantas hoy ambientalmente deficitarias y establecer los criterios
ambientales que deberán cumplir las inversiones futuras orientadas a la
producción de celulosa en la región.
“Estas consideraciones dan una cabal
idea de la presión que se ejercerá sobre la región para que habilite su
potencial de producción y el conflicto de Botnia y Ence resulta en la punta del
iceberg. La escalada de la celulosa en la región que nos pone frente a una
disyuntiva: industria sucia versus producción limpia”, sostuvo Juan Carlos
Villalonga, director Político de Greenpeace, durante la presentación del
informe.
ALGUNOS
DATOS RELEVANTES: