Ley Basura Cero

Página - 14 diciembre, 2010
Principales aspectos de la Ley Basura Cero en Buenos Aires


- La Ley Basura Cero fija objetivos de reducción progresiva del enterramiento de residuos. Establece un cronograma de reducción progresiva del enterramiento de residuos, con plazos concretos: reducción de un 30% para el año 2010, de un 50% para 2012 y un 75% para 2017. Prohíbe, finalmente, el enterramiento de residuos aprovechables y reciclables para el año 2020. Los plazos otorgan un marco de tiempo al objetivo mencionado anteriormente. Actualmente, este objetivo no está cumplido: Resumen Balance 2009 de gestión de residuos sólidos urbanos de la Ciudad de Buenos Aires.

En un plan de Basura Cero es primordial fijar objetivos claros y estimulantes para reducir progresivamente el enterramiento de residuos, sin incineración, ya que  permite marcar la dirección hacia donde se quiere avanzar y determinar un marco de tiempo real para llegar hacia ese objetivo.

También permite comprobar, a lo largo del tiempo, si los esfuerzos que se están haciendo son suficientes, si efectivamente contribuyen a reducir el enterramiento, si es necesario hacer ajustes, etc. Y, además, prever medidas para adoptar en distintas etapas, que generarán resultados en el corto, mediano y largo plazo.

Es importante que las metas se fijen en términos de reducción de la cantidad de materiales que se enterraron y no en cantidad de materiales que se reciclaron, porque de esa forma se contabilizan los impactos reales realizados para reducir el enterramiento, y se impone un esfuerzo primordial para reducir la generación de residuos en primer lugar, y se contempla todo el espectro de medidas que se toman en el plan, no sólo el reciclaje.

Si se calculara sólo la cantidad de residuos que se reciclan, puede suceder que ese valor incremente sin que se aprecie una disminución en la cantidad de basura enterrada. Esto es así porque puede ser que paralelamente al aumento del reciclaje también aumente la generación de basura y/o se producen más residuos que no se pueden aprovechar. Estadísticamente no es correcto vincular los aumentos o descensos en la cantidad de residuos enterrados con la cantidad de residuos reciclados.

- La ley prohíbe la incineración de residuos

La Ley Basura Cero prohíbe la incineración de residuos en todas sus formas, con y sin recuperación de energía. La prohibición estará vigente al menos hasta que se llegue al objetivo de reducción del enterramiento del 75%, un término medio al que se llegó ante la presión de la industria, que no estaba de acuerdo con esta prohibición. Una vez alcanzado ese porcentaje, se prevé reiniciar las discusiones sobre la habilitación de la incineración o no.

Esta prohibición es imprescindible para la correcta aplicación de un plan de Basura Cero, ya que el plan apunta a reducir el enterramiento de residuos para su reaprovechamiento en el circuito productivo o natural, a través de la reutilización, el reciclaje y compostaje.

Si la incineración hubiera quedado habilitada, esto brindaría un incentivo para reducir el enterramiento por esa vía, lo que generaría severos impactos ambientales y de salud, y además pondría una seria amenaza para quienes trabajan de la recuperación de materiales reciclables tales como papel, cartón o plásticos, ya que estos mismos materiales son preciados por las plantas de incineración con “recuperación” de energía por su alto contenido calorífico.

-La ley extiende la responsabilidad del productor por sus artículos

Extiende la responsabilidad de los productores, importadores y distribuidores de aquellos productos o envases de difícil o imposible reciclaje. La Extensión de la Responsabilidad es una herramienta para devolver a la industria su responsabilidad por los bienes que introduce en el mercado.

De esta forma, quien produce artículos que contienen sustancias tóxicas, o son difíciles de aprovechar, debería hacerse cargo de su manejo luego de ser desechados.

La REP promueve así la responsabilidad “de la cuna a la cuna”, como un incentivo para que los fabricantes rediseñen los productos incorporando criterios que permitan que duren más, contengan menos tóxicos o sean fácilmente aprovechables mediante la reutilización, reciclaje o compostaje.

Entiende que quienes están en condiciones de modificar aquello que no podemos aprovechar son precisamente sus fabricantes, y ellos son quienes deberían cargar con el costo de hacerlo.

-Establece la separación en origen y la recolección diferenciada

El sistema contemplado en la ley incluye la separación en origen. En principio se prevé la separación entre residuos secos y húmedos, y se contempla un cronograma paulatino para concientizar y enseñar a los ciudadanos a separar correctamente.

Junto con la separación en origen, prevé la recolección diferenciada de las diferentes fracciones secas y húmedas. La separación se prevé inicialmente en dos tipos de residuos inicialmente, con la idea de ajustar e incorporar mayores categorías una vez que el sistema esté aceptado por la población.

La separación en origen y la recolección diferenciada son clave para el éxito de un plan de Basura Cero, ya que evitan que los distintos tipos de residuos se mezclen y contaminen entre sí. Manteniendo los materiales limpios aumenta considerablemente el porcentaje recuperable y disminuye lo que se entierra.

La separación en origen es un hábito que exige mucho diálogo, incentivos y premios para instaurar, pero una vez incorporado, se realiza de modo rutinario y trae enormes beneficios en toda la cadena de los materiales.

-Habilita centros de selección para residuos secos

La ruta establecida luego de la recolección diferenciada de los residuos secos es su desvío a centros de selección. En ellos se prevé que los materiales reciclables sean clasificados y acondicionados para su venta a plantas de reciclaje. Todos aquellos materiales que no se puedan reciclar se desviarán a los centros de transferencia y luego a rellenos sanitarios.

-La ruta de los residuos orgánicos: de vuelta a la naturaleza

Los residuos orgánicos,  es decir más de la mitad de los residuos generados por la ciudad, también se separan en origen y se prevé su desvío hacia plantas de compostaje o biogás.

Este paso es fundamental ya que es esta porción de residuos la que genera la mayor parte de los impactos de los rellenos, como la generación de metano, olores, lixiviados, etc., y porque cierra el circuito de los materiales devolviendo nutrientes a la tierra que nos provee de alimentos.

-Establece incentivos para los recuperadores urbanos

La ley establece que los recuperadores urbanos tendrán garantizada la prioridad e inclusión en los procesos de recolección de residuos sólidos urbanos secos y en la administración de los centros de selección. También dispone el establecimiento de líneas de crédito para la adquisición de bienes de capital por parte de este sector.
Estas medidas pretenden complementar y reforzar las disposiciones incluidas en la Ley 992 del año 2002, que incorpora a los recuperadores urbanos al servicio de higiene urbana de la ciudad y les otorga beneficios y derechos en su actividad.

-Establece la presentación de informes anuales a la Legislatura

Uno de los mecanismos de control que establece la Ley es la presentación de un informe anual sobre los avances de la ley por parte del poder Ejecutivo a la Legislatura. El objetivo es que se revise en tiempo real el progreso que se va realizando, ver si es necesario ajustar algo de la ley, verificar si los objetivos están bien fijados o no, emitir alguna legislación complementaria, etc.

-Establece un mecanismo de control de los sectores no gubernamentales

En el artículo 10 de la ley se prevé la formación de una comisión de monitoreo de los avances de la ley, integrada por organizaciones no gubernamentales, recuperadores urbanos, cámaras empresariales, institutos de investigación científica, etc. Así, se fomenta la participación de la ciudadanía, enriquece el diseño y la aplicación de las políticas de Basura Cero debido a la experiencia de los diferentes sectores, otorga transparencia al proceso y obliga al Estado a dar cuentas de su labor a la ciudadanía.