El museo de Embriología tiene una colección escalofriante de fetos y embriones, que son los rostros del terror nuclear.

Foto | 24 octubre, 2002

El museo de Embriología tiene una colección escalofriante de fetos y embriones, que son los rostros del terror nuclear. El profesor Gennady Vasilievich Brukhin, explica: “Con frecuencia, circunstancias ambientales, son las culpables”. Algunos de los embriones tienen anomalías típicas de los efectos de la radiación". Por ejemplo, hay un niño que nació con las piernas unidas.

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