Apagan en Canadá una central nuclear igual a la de Embalse

Se canceló la extensión de la vida útil prevista, por no ser viable económicamente

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Noticia - 4 octubre, 2012
Córdoba, 4 de octubre de 2012.- Greenpeace celebró la decisión del operador de la central nuclear Gentilly-2 de Québec, Canadá, de no extender la vida útil de la planta, como estaba planificado, y llamó al gobierno argentino a imitar el ejemplo y cerrar definitivamente la central de Embalse. La central canadiense funciona con un reactor CANDU, idéntico al de la argentina.

Para Greenpeace, el cierre de Embalse es imprescindible desde todos los ángulos; seguridad, economía, futuro energético y ética intergeneracional.

 

“Canadá es la madre de la tecnología CANDU. El gobierno argentino tiene la posibilidad de aprender de estas experiencias para no cometer un error similar en Embalse, donde los costos y los riesgos pueden ser más graves por la dependencia directa de la tecnología canadiense”, señaló Mauro Fernández, coordinador de la Campaña de Energía de Greenpeace en Argentina. 

La empresa operadora de la planta canadiense, Hydro-Québec, informó ayer en un comunicado (1) que entre los factores que influyeron en la decisión, se encuentran los “grandes problemas incurridos en proyectos similares como Point Lepreau (New Brunswick, Canadá) y Wolsong (Corea)”, además de las postergaciones en los trabajos de extensión de la vida útil de la planta. Voceros de la operadora precisaron que “Hoy, a la luz de los resultados obtenidos sobre el ciclo completo de extender la operación de la planta, la compañía llegó a concluir que el costo del proyecto asciende a 4.300 millones de dólares. […] El proyecto ya no puede justificarse desde un punto de vista económico”. La empresa aseguró a sus empleados que el proceso de desmantelamiento, que llevará alrededor de 40 años, asegurará la permanencia de los puestos laborales en todo el proceso.                                     

El caso mencionado de Point Lepreau (Canadá), es un precedente que suma al abandono del proyecto de extender la operación de Gentilly-2. El plan contemplaba en 2008 la salida de servicio durante un año y un costo estimado de US$ 1.400 millones. Aún hoy Point Lepreau no volvió a entrar en servicio, lleva cuatro años de demora y más de mil millones de dólares sobre el presupuesto planificado. (2) 

El cierre de Embalse es imprescindible desde todos los ángulos; seguridad, economía, futuro energético y ética intergeneracional. No se puede hipotecar por 30 años más la salud y la seguridad en la provincia de Córdoba y alrededores en un proyecto sin sustento de ningún tipo; ni siquiera hay argumentos laborales, ya que los puestos de trabajo se sostienen por varias décadas, como indica la experiencia de Hydro-Quebec,”, sentenció Fernández. 

Embalse es una Central Nuclear de tipo CANDU-6, de diseño canadiense. Comenzó su construcción en 1974 y entró en servicio diez años más tarde. Luego de 28 años llegó al fin de su vida útil y debe tomarse la decisión entre apagar definitivamente el reactor y reemplazar la generación con otras fuentes energéticas, o extender su operación por 30 años más de riesgo, de minería de Uranio y de generación de residuos radiactivos que hoy no tienen destino. “El Plan Nuclear insiste en extender la vida útil de Embalse. La experiencia internacional y la voluntad del pueblo de Córdoba indican lo contrario. (3)”, finalizó Fernández. 

 Notas: 

(1)  Para leer (en inglés) el comunicado “Hydro-Québec confirms Gentilly-2 closure at the end of 2012”, hacé click aquí 
 
(2)  Para leer (en inglés)  la nota  “Point Lepreau delays add $1B to Project”, CBC News, hacé click aquí
 
(3) Para leer la nota “El 70% de la población rechaza la continuidad de la Central Nuclear Embalse”, en base a un estudio de MORI para Greenpeace, Mayo 2012, hacé click aquí
 
  

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