Greenpeace participó de la Audiencia Pública sobre el Proyecto Costero Costanera Sur”

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Noticia - 1 agosto, 2012
Buenos Aires- 1 de agosto. Greenpeace participó ayer en la Audiencia Pública convocada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para evaluar el Proyecto Costero Costanera Sur, el cual pretende expandir a través de restos de escombros (provenientes de obras públicas realizadas en la Ciudad) 33 hectáreas sobre una de las márgenes de la desembocadura del Riachuelo.

viernes, 23 de abril de 2010

La organización señaló con preocupación la falta de análisis sobre los posibles impactos que este proyecto podría generar en la desembocadura del Riachuelo

La organización señaló con preocupación la falta de análisis sobre los posibles impactos que este proyecto podría generar en la desembocadura del Riachuelo y en las acciones del Plan Integral de Saneamiento Ambiental, desarrollado desde el 2006 por la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo.

Por otra parte, los ambientalistas alertaron sobre la falta de información y claridad sobre el destino que tendrán estas tierras ganadas al rio, dado que durante el 2008 este proyecto fue anunciado por el Gobierno de la Ciudad como una nueva zona destinada al desarrollo de tecnologías que permitan transformar la basura en materia prima, más precisamente tecnologías de incineración. Los ambientalistas recordaron la prohibición de cualquier tipo de combustión de RSU por la Ley 1852 de Basura Cero.

La posición completa de Greenpeace en la Audiencia Pública:    

En virtud del  Proyecto Costero-Costanera Sur, Isla Demarchi por el cual hemos sido convocados, Greenpeace Argentina manifiesta que:

Consideramos infructuoso este llamado a Audiencia Pública para la evaluación del proyecto en cuestión debido a qué:

1) Se consulta públicamente sobre la primera etapa (11 hectáreas) de un proyecto más amplio (33 hectáreas en total) del que no se cuenta con información completa y fácilmente accesible. Tampoco se conoce ni se deja en claro, ni en el Estudio de Impacto Ambiental presentado, ni en ninguna otra documentación o fuente de información pública, cuál será el destino final de esta extensión del territorio, a partir del relleno con escombros.

2) Al ser el Estudio de Impacto Ambiental presentado una evaluación de sólo una primera etapa del proyecto (las primeras 11 hectáreas de 33), vemos imposible hacer una evaluación certera de los potenciales impactos de la obra en toda su magnitud. Es necesario un Estudio de Impacto Ambiental  global del proyecto que dé cuenta de los impactos acumulativos de las etapas. Ni la Audiencia pública ha sido conformada como mecanismo de consulta sobre la totalidad del proyecto ni el EIA da cuenta del impacto total del mismo.

3) En el Estudio de Impacto Ambiental no queda claro ni explícito cuál será el destino de la nueva superficie ganada al río. Debemos recordar preocupados que en el año 2008 el proyecto en su conjunto fue presentado públicamente por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como una “nueva zona destinada al desarrollo de tecnologías que permitan transformar la basura en materia prima”. El anuncio fue realizado en un contexto de puja política, social y económica en torno al incesante aumento de los residuos generados por la Ciudad tal cual se repite por estos días. El propio ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, reconoció en ese entonces al diario La Nación (13 de Julio de 2008) que se estudiaba esta posibilidad en el contexto de la resolución de problemas en una forma "autosustentable". "Podría ser un espacio para resolver el problema de nuestros propios residuos, de ser transformados en materias primas y, a la vez, que puedan ser exportados", dijo. Asimismo, en el mismo artículo la periodista Laura Rocha asegura que desde el gobierno reconocieron a La Nación que se estaban evaluando técnicas de combustión de residuos para la generación de energía.  

Desde Greenpeace seguiremos atentamente el desarrollo de este proyecto a fin de recordar, una y otra vez, que la combustión de residuos en todas sus formas se encuentra prohibida como tecnología aplicable a los residuos generados en la Ciudad de Buenos Aires, por el artículo 7 de la Ley 1854 de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos de la CABA. 

5) Por último, el Estudio de Impacto Ambiental no refleja consideración alguna sobre los posibles impactos que el relleno costero podría ocasionar sobre la desembocadura del Riachuelo y la natural escorrentía de este rio.  Por otra parte, considerando que este proyecto podría modificar el territorio de la Cuenca Matanza Riachuelo, y por ende el desarrollo del Plan Integral de Saneamiento Ambiental, en ejecución desde el año 2006 por la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo, debe notificarse y considerarse las evaluaciones  de dicho organismo.  Debe garantizarse  que el desarrollo de este proyecto no perjudicará el proceso de saneamiento ambiental de la Cuenca Matanza Riachuelo, por lo que requerimos el pronunciamiento previo de la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR), creada por la Ley N° 26.168 como un ente interjurisdiccional de derecho público. Recordemos que la ACUMAR fue creada, principalmente, para garantizar una mejor coordinación entre las distintas autoridades jurisdiccionales y la puesta en marcha del Planeamiento Estratégico y el Ordenamiento Ambiental del Territorio de la cuenca. Como miembros del Cuerpo Colegiado conformado por orden de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para fortalecer la participación ciudadana en el control de cumplimiento de su sentencia en el caso “Riachuelo”, solicitamos la consulta a la Autoridad de la Cuenca.

Guillermo Espinosa Viale dice:

Saludos desde La Plata, parece que aquí también tenemos el problema de un proyecto que circula entre gallos y medias noches sobre una planta...

Publicado 6 agosto, 2012 en 12:59 Reportar abusos Reply

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