Greenpeace: Nos siguen acusando penalmente de un delito que no cometimos

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Noticia - 23 octubre, 2013
Buenos Aires, 23 de octubre 2013.– La justicia rusa retiró hoy los cargos de piratería que pesaban sobre los activistas de Greenpeace y los reemplazó por la acusación definida como “hooliganismo", que tiene una pena máxima de hasta 7 años de cárcel.

Bail hearing for Greenpeace International activist Miguel Hernan Orsi (from Argentina) at the Regional Court of Murmansk. Miguel Hernan Orsi is one of the 'Arctic 30' who are now in custody charged with piracy, punishable for up to 15 years in prison.

 “No hay nada que festejar, nos siguen acusando penalmente de un delito que no cometimos”, declaró Martín Prieto, Director Ejecutivo de Greenpeace en Argentina.

Esta nueva imputación está definida en el artículo 213 del código penal ruso, como “la alteración del orden público  que manifiesta una clara falta de respeto a la sociedad, acompañada por la amenaza o el uso de violencia contra personas así como también por la destrucción o daño hacia propiedades de otras personas". (1)

"Rechazamos estos cargos, que siguen siendo desproporcionados. Estos activistas son hombres y mujeres valientes que fueron al Ártico armados con nada más que el deseo de denunciar las actividades de una empresa temeraria. Deberían estar hoy con sus familias, no en una prisión en Murmansk”, dijo Vladimir Chuprov, de Greenpeace Rusia.

Los activistas fueron detenidos el pasado 19 de septiembre por la Guardia Costera Rusa (2), al intentar denunciar de manera pacífica el crimen ambiental que la empresa energética Gazprom pretende cometer al explorar en el Ártico en busca de petróleo. Hasta el momento, más de un millón seiscientas mil personas en el mundo firmaron la petición para que los activistas sean liberados.

Si aún no lo hiciste participá ahora. Exigí la liberación de Camila, Hernán y los 28 detenidos, hacé click aquí.


Notas:

1)  Para ver el código penal de la Federación Rusa (en idioma inglés) hacé click aquí

2)    Durante el comienzo de la protesta pacífica, la Guardia Costera detuvo a dos activistas escaladores que habían logrado subir por el costado de la plataforma. No les levantan cargos en ese momento, solo los retienen. Dos días después, todos los activistas y la tripulación son detenidos en el Arctic Sunrise por agentes rusos armados. El barco de Greenpeace se encontraba en aguas de jurisdicción económica rusa, lo que no da derecho a ninguna fuerza armada a abordar ni secuestrar una embarcación

 

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