China etiquetará a los alimentos transgénicos

Noticia - 3 julio, 2002
El país asiático acompaña a Europa en las normativas de etiquetado

China etiquetará a los alimentos transgénicos

Ahora China acompaña a los 15 países de la Unión Europea; Australia; Japón; Noruega; Arabia Saudita, Suiza y otros Estados en los que se requiere el etiquetado obligatorio de alimentos transgénicos.

La adición de China significa que ahora, para más de dos mil millones de personas en el mundo (30% de la población) regirá el etiquetado de alimentos transgénicos, confirmando así que estas normativas se están estandarizando internacionalmente.

Lindsay Keenan, vocero de Greenpeace, dijo hoy: “La normativa china dice que todos los ingredientes de un alimento que sean, contengan o deriven de un cultivo transgénicos deberán ser etiquetados. Esto se alinea con el proceso que actualmente se da en Europa y seguramente reforzará la posición de la Unión Europea ante la de los Estados Unidos y las amenazas de la Organización Mundial del Comercio”.

A nivel regional, los gobiernos de Tailandia, Filipinas, Malasia e Indonesia, han estado discutiendo intensamente leyes de etiquetado. El modelo chino les provee ahora un insentivo extra para que puedan moverse más rápidamente, ya que los importadores de alimentos van a tener que cumplir igualmente esta normativa para ingresar al mercado chino. Esto también significa un llamado de atención para Hong Kong, donde las idas y vueltas políticas han ido ganando tiempo y aún no se han implementado reglamentaciones de rotulación, a pesar de las demandas de los consumidores y la industria alimenticia.

Internacionalmente, los gobiernos como los de Estados Unidos y Canadá, países en donde se encuentra la mayor parte de los cultivos transgénicos del mundo, se encuentran ahora conflictuados no sólo a nivel interno, sino también a nivel internacional, ya que sus políticas de permanente oposición hacia las normativas más básicas sobre alimentos transgénicos (por ejemplo el etiquetado) han quedado una vez más rezagada.
 
La implementación de estas reglamentaciones, son parte de una política más amplia: “Regulación de bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados”, que fuera originalmente anunciado por China en Junio de 2001. De acuedo a estas medidas, cualquier liberación de transgénicos al ambiente, debe ser aprobada por las autoridades competentes y las importaciones deberán contar con certificados de seguridad.

La normativa resalta la obligatoriedad del etiquetado de todos los transgénicos, incluyendo semillas, alimento para ganado y productos alimenticios para alimentación humana con ingredientes transgénicos.

De no encontrarse etiquetados, los transgénicos serán considerados ilegales en China.

La implementación en marzo del año pasado, del requerimiento del certificado de seguridad respecto de los organismos genéticamente modificados para las importaciones a China significó la pérdida de aproximadamente $180 millones de dólares para las exportaciones sojeras de los Estados Unidos y de la Argentina, ya que las embarcaciones fueron detenidas.

Según se ha registrado, las embarcaciones con soja transgénica han comenzado nuevamente a ingresar a partir de mayo. No queda claro si serán detenidas nuevamente en el corto plazo por los requerimientos que esta nueva reglamentación implica. Pero de todos modos, una vez que los alimentos deban estar etiquetados, probablemente, el mercado tienda a la búsqueda de ingredientes no transgénicos garantidos.

El vocero de Greenpeace continuó: “El etiquetado de transgénicos se está convirtiendo en una prácita standard internacional. Es increible que Canadá y los Estados Unidos todavía permitan que distintos intereses detengan la introducción del etiquetado de OGMs.

La opinión de los consumidores, según diversas encuestas, reclama el derecho básico de saber si los ingredientes de los productos alimenticios que consumen son transgénicos, y además, un alto porcentaje demuestra oposición a la existencia de cultivos transgénicos, sean estos etiquetados o no”.