
General Electric, Hitachi y Toshiba diseñaron, construyeron y mantuvieron en funcionamiento los reactores que fueron parte de la catástrofe de Fukushima. A pesar de que el costo estimado del desastre nuclear ronda los 250 mil millones de dólares, estas empresas evadieron su responsabilidad por las fallas de los reactores y no pagaron un centavo.


Cientos de miles de personas en Japón perdieron sus hogares, trabajos y comunidades. Ninguno de ellos ha recibido una compensación suficiente para reconstruir sus vidas.


Todo el costo de la crisis nuclear recayó sobre TEPCO, empresa operadora de Fukushima, que no pudo hacerse cargo y fue nacionalizada. Los costes de Fukushima están siendo pagados por los mismos ciudadanos japoneses, que como contribuyentes pagan el precio del desastre nuclear.

La situación que se vive en Japón no es una excepción. En todos los países que permiten la presencia de reactores nucleares, las empresas vinculadas a la energía nuclear tienen la posibilidad de evadir sus responsabilidades ante un accidente similar al de Fukushima, sin pagar un centavo. ¡General Electric, Hitachi y Toshiba deben pagar por el daño que causaron sus reactores!
