Greenpeace sostiene que la profundización en la implementación de la Ley Basura Cero es imprescindible para solucionar los problemas de los residuos en la Ciudad de Buenos Aires.
La disposición final de los residuos sólidos urbanos ha sido y sigue siendo un problema entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Es por ello que el cumplimiento pleno de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Basura Cero) se convierte en la única salida posible que tiene la Ciudad para el tratamiento de los residuos y la progresiva reducción de la cantidad de basura que se entierra en los rellenos sanitarios ubicados en el Conurbano Bonaerense.
Durante el proceso de la última campaña electoral, el actual vicepresidente y candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, advirtió al jefe de Gobierno porteño electo, Mauricio Macri, que no abrirá las puertas de la provincia de Buenos Aires a las 5000 toneladas diarias de basura provenientes de la ciudad.
A fin de este año, además, dos de los tres rellenos para la Capital y el Conurbano que administra la CEAMSE deberán cerrarse: los ubicados en González Catán y Punta Lara, ambos por decisiones empujadas por las presiones vecinales en contra de los basurales. Esto significa que habrá menos capacidad para la recepción de los residuos de la Ciudad y en estas condiciones se puede hablar de una saturación de los rellenos en menos de 8 años.
La fuerte oposición de los vecinos y de las organizaciones sociales y ambientales, hace que la CEAMSE no encuentre nuevos predios que puedan funcionar como rellenos. Además, el establecimiento de nuevos basurales no es una solución al problema de los residuos ya que estos implican impactos ambientales y pérdida de recursos naturales y económicos.
Es por ello que la Ciudad debe profundizar la implementación de la Ley de Basura Cero que fue aprobada en 2005, que se encuentra hoy en vigencia y que se propone minimizar los impactos vinculados a los rellenos en la medida que disminuye la dependencia de ellos.
Para lograr este objetivo es indispensable la instalación de los cinco centros de selección (Centros Verdes) en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires en donde las cooperativas de cartoneros recibirán residuos sólidos urbanos generados en la ciudad para trabajar, como ya lo vienen haciendo, en la selección y acopio de los materiales reciclables para luego comercializarlos. La construcción de los centros de selección está a cargo de las empresas prestatarias del servicio de recolección quienes por pliego de contrato tienen la obligación de hacerlo.
Para fines de este año tres de estos centros verdes deberán estar inaugurados y puestos en funcionamiento por el actual gobierno. A la próxima administración, que asumirá el 10 de diciembre, le corresponderá la habilitación de los otros dos centros de selección para, de esta manera, profundizar la implementación de la ley 1854.
Por otro lado, como la Ley Basura Cero tiene por objetivo reducir la cantidad de residuos generados a partir de la recuperación de los materiales, prohíbe expresamente en su artículo 7 la combustión en cualquiera de sus formas, fomentando el reciclado de materiales tales como papel, cartón, vidrio, metales y plásticos.
La incineración no es una solución al problema de los residuos. Aunque algunos puedan sostener que esta práctica sirve para generar energía, lo cierto es que un análisis detallado del ciclo de vida completo revela que los incineradores gastan más energía de la que producen. Esto es debido a que los materiales que son incinerados no pueden ser recuperados y deben ser reemplazados con nuevos productos. Esta práctica se contradice con el principio de recuperación de aquellos materiales que pueden ser reciclados y reinsertados en el circuito productivo.
Greenpeace expresa su convicción de que la solución al problema de los residuos sólidos se encuentra contenida en la Ley Basura Cero, por lo que solo resta cumplir con sus metas y reglamentaciones que ya están en curso. Ni la incineración ni la ubicación de nuevos predios para el asentamiento de basurales son la respuesta al conflicto de la basura, por el contrario, ambos representan un grave problema ambiental y social.
PARA MAS INFORMACION: Paula Brufman: paula.brufman@ar.greenpeace.org