El Gobierno porteño debe concretar la instalación de los centros verdes para que la ley pueda entrar definitivamente en vigencia y los porteños comenzar a separar los residuos
Luego de más de un año de dilaciones, el gobierno porteño reglamentó la Ley de Basura Cero que fue aprobada a fines de 2005. De este modo, sólo falta que la Ciudad apruebe la instalación de los llamados centros verdes establecidos por la ley como el espacio en el que se realizará la segunda etapa de separación y acopio de los materiales pre-seleccionados por los vecinos.
A pesar del avance que constituye la reglamentación, Nicolás Schifman, responsable de la Campaña de Tóxicos de Greenpeace, manifestó su preocupación por la demora en la instalación y funcionamiento de los Centros Verdes ya que de ellos depende que la Ley entre en plena vigencia. Por otro lado, reclamó también la urgente implementación de una campaña de difusión que permita informar a los vecinos, sobre las características de ley.
Greenpeace ha venido infructuosamente reclamando desde varios meses una reunión con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, para plantearle las inquietudes que la organización mantiene con respecto a las demoras en la entrada en vigencia plena de ley.
Los aspectos centrales de la reglamentación de la Ley Nro. 1854, Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos son:
- La ciudad establece como “línea de base” para el programa de reducción progresiva de residuos sólidos urbanos la cantidad de un millón cuatrocientas noventa y siete mil seiscientas cincuentas y seis (1.497.656) toneladas que deberán reducirse según el siguiente cronograma: 2010: 1.048.359 toneladas, 2012: 748.828 toneladas, 2017: 374.414 toneladas.
- Se prevé, que, en una primera etapa, deberá implementarse la disposición inicial selectiva y la recolección diferenciada de los residuos en húmedos y secos. De acuerdo con la ley, los húmedos serán enviados a disposición final (relleno sanitario) y los secos a “centros de selección para su posterior valorización comercial” (Centros Verdes).
- En etapas posteriores (segunda y tercera) está prevista la pre-separación en origen de los residuos secos en otras categorías a definirse (papel, cartón, metales, vidrios, etc.) y los residuos húmedos (restos de comida, etc).
- Los vecinos deben disponer en forma selectiva los residuos húmedos y secos preseleccionados en bolsas, contenedores o cualquier otro recipiente.
- Serán considerados residuos especiales (y sujetos, en consecuencia a manejo especial) los residuos de demolición, los aparatos eléctricos y electrónicos en desuso y sus residuos, las pilas y baterías finalizada su vida útil, los neumáticos usados, los muebles y enseres domésticos usados de gran volumen o generados en gran cantidad. - Los métodos operativos de disposición inicial selectiva serán: contenedores en la vía pública y contenedores en las instalaciones de generadores especiales por ejemplo, shoppings y hoteles.
- La Autoridad de Aplicación (el Gobierno de la Ciudad), diseñará e implementará campañas de difusión tendientes a instalar en la cultura ciudadana la problemática de los residuos sólidos urbanos como cuestión ambiental, promoviendo asimismo la incorporación por parte de la comunidad en su conjunto de hábitos de consumo
Un poco de historia
La Ley de Basura Cero fue aprobada a fines de 2005 y publicada en el Boletín Oficial en enero del año siguiente, a instancias de un proyecto presentado por la diputada Beatriz Baltroc y Greenpeace en 2004.
A partir de la sanción de la norma, comenzaron a correr los 180 días hábiles que era el plazo máximo que fija la ley para ser reglamentada.
Junto con la aprobación de Ley se conformó un Consejo Asesor Permanente que debía trabajar para reunir las distintas opiniones de las empresas, organizaciones y asociaciones civiles que tienen alguna relación con el área.
A pesar de que se realizaron distintas reuniones, los integrantes del Consejo todavía no llegaron a un acuerdo sobre cómo llevar a la práctica el texto de la norma.
Mientras le ley esperaba para ser reglamentada, en el mes de febrero de este año, el Jefe de Gobierno decidió quitar el manejo de los residuos a la Subsecretaría de Higiene Urbana del Ministerio de Medio Ambiente y pasarlo a la órbita del Ministerio de Espacio Público, dentro de la Subsecretaría de Mantenimiento Urbano. De acuerdo a esta resolución, el Ministerio de Espacio Público tiene más competencia a nivel ambiental que el propio Ministerio de Medio Ambiente.
Este cambio provocó la inmediata renuncia del Subsecretario de Higiene Urbana, Claudio Suárez, quien lideraba el proceso de reglamentación de Basura Cero. Si bien la aplicación de la ley fue transferida a otro organismo, la reglamentación se mantuvo dentro de Medio Ambiente.
La norma se reglamento a pesar de las fuertes críticas que realizaron los representantes del sector de recuperadores, para quienes faltan medidas respecto a los capítulos que abordan la recolección diferenciada y el transporte de los residuos.
PARA MÁS INFORMACIÓN: Nicolás Schifman nicolas.schifman@ar.greenpeace.org