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Luego de un año de instaurada la moratoria a la tala, los Estados de Mato Grosso y Pará, principales, productores de soja, anunciaron que decreció el índice de pérdida de bosques.

Después de un año de acordada la moratoria de los desmontes en el Amazonas el impacto positivo sobre la selva es alentador: el Estado de Mato Grosso,  el principal productor de soja de Brasil presentó una reducción del 40% en el índice de desmontes desde agosto de 2006 (cuando de anunció la moratoria) y mayo de este año, comparada con el mismo período del año anterior. A su vez, el Estado de Pará redujo en un 41% las plantaciones de soja, un valor muy significativo, si se considera que a nivel nacional la reducción fue del 9,3%.

Para evaluar el trabajo que se llevó a cabo en este tiempo se reunieron en San Pablo representantes de las industrias, del gobierno, de los consumidores y organizaciones no gubernamentales. Paulo Adario, coordinador de la campaña de Amazonas de Greenpeace declaró “la moratoria es una oportunidad única para demostrar que si las empresas, las ONGs y los movimiento sociales trabajan juntos se puede proteger la selva”.  Y agregó que “si bien esta decisión es positiva, todavía es insuficiente para proteger definitivamente la Selva”.

La propuesta que llevan a cabo la Asociación Brasileña de Industrias Aceiteras y la Asociación Nacional de exportadores de cereales necesita consolidarse y sumar a otros sectores de los agronegocios para adoptar medidas similares y así lograr detener los desmontes y el cambio climático.

Hasta el momento, el proceso (del que participan sojeros, entidades ambientalistas y sociales) apuntó a construir acuerdos y obtener herramientas para hacer el seguimiento de la moratoria y mejorar la situación en las áreas que ya fueron desmontadas.

Si bien se avanzó mucho en el trabajo de protección de la selva, todavía falta lo principal: realizar un mapa actualizado de las propiedades que plantan soja, ya que la mayoría no figuran en mapas ni catastros municipales lo que impide llevar a cabo cualquier tipo de control.

El gobierno aspira a terminar el trabajo de relevamiento para 2011 y se comprometió a acelerar la implementación de un programa que apunte a lograr el ordenamiento territorial en el Amazonas y resolver los graves problemas que conlleva el desmonte.

En los últimos años, el cultivo de soja se transformó en el principal enemigo de la selva. Entre el 2000 y 2005 se desmontaron alrededor de 129.000 kilómetros cuadrados, más de la mitad del Estado de San Pablo. En Brasil, cerca del 75% de las emisiones de dióxido de carbono provienen de los incendios que se provocan luego de cada desmonte, lo que hace que este país sea el cuarto productor de gases de efecto invernadero del mundo.