Acción sorpresa en la central nuclear de Ascó (Tarragona)
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La actual actividad energética tiene enormes impactos: lluvias ácidas,contaminación de mares y suelos, destrucción de bosques, residuos radiactivos, el cambio climático global y el agotamiento de recursos no renovables.
La energía nucleoeléctrica representa una enorme amenaza
para la salud humana y los ecosistemas. Sus riesgos e impactos se extienden
desde la mineria de uranio, la fabricación de los combustibles nucleares, la
propia operación de las plantas atómicas y la incesante generación de residuos
altamente radiactivos.
Su vínculo con la industria de armamentos y sus
problemas técnicos y económicos no resueltos hacen necesario un rápido abandono
de la opción nuclear. Greenpeace propone un cambio hacia las energías renovables
y limpias.