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Si todavía no lo hiciste Hacé click aquí ahora y escribile al Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, y al Director General de Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), Elbharadei. Exigiles que detengan la promoción de esta industria sucia y peligrosa y que en cambio, inviertan los recursos económicos exclusivamente en el desarme y la promoción de la paz mundial.
¿El tiempo lo cura todo?
Han pasado 20 años desde que el Chernobyl se convirtió en el accidente nuclear que devastó la vida de millones de personas en Rusia occidental, Bielorrusia y Ucrania. A 20 años, la pesadilla de miles de personas continúa.


La catástrofe de Chernobyl generó cien veces mas radiación que la bomba arrojada sobre Hiroshima y Nagasaki. Sin embargo muchos consideran a esta catástrofe solamente como un hecho histórico y no consideran los efectos adversos ocasionados por la radiación sobre las vidas humanas.

Desgraciadamente, se ha deshumanizado lo ocurrido, concentrándose únicamente en las polémicas estadísticas sobre Chernobyl. Las graves consecuencias afectaron a millones de personas, y miles de ellas aun continúan padeciendo estos terribles efectos.


Estamos contando las historias de algunas de estas miles de personas, para tomar conciencia acerca de la realidad de la energía nuclear. Científicos y economistas independientes saben que este tipo de energía es la fuente de energía eléctrica disponible más costosa, considerando las instalaciones y el mantenimiento de las centrales nucleares.

Pero únicamente un análisis económico no puede calcular las consecuencias debido a los daños irreversibles que esta energía puede causar en nuestros genes. Además se deben considerar la seguridad y los accidentes potenciales, la disposición de los desechos radiactivos que se generan a largo plazo, para los que aún no se ha encontrado una solución confiable.

La energía atómica no es la solución para el cambio climático. Las inversiones que se necesitan para sustentar a la industria nuclear están retrasando y debilitando la revolución de la energía renovable, la verdadera solución para producir un cambio climático.


Esta es la realidad acerca de la energía nuclear, sin embargo, ningún científico ni economista puede contar las historias de vida de muchas personas. Solo las víctimas pueden relatar historias de enfermedades, traumas y miedos.