Greenpeace practica "Marca Personal" al cargamento de Uranio
Ampliar imagen
Buenos Aires, Argentina —
Una interpretación falaz permitió trasladar el uranio a Córdoba
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) avasalló la
Constitución porteña y logró liberar y transportar anoche hacia Córdoba los
nueve contenedores con uranio que habían ingresado el viernes pasado al puerto
de Buenos Aires.
La CNEA amparándose en una falaz interpretación del
artículo 26 de la Constitución porteña que prohibe el tránsito de sustancias
radiactivas por la Ciudad Autónoma y sólo lo autoriza para aquellos casos en que
el destino del material sea “industrial” o “medicinal”.
A través de un
comunicado de prensa publicado en su sitio web, la CNEA afirmó que el material
importado será destinado a la “fabricación de elementos combustibles para los
reactores nucleares argentinos que generan desde energía eléctrica hasta
radioisótopos para aplicaciones en uso médico”.
Sin embargo, “la
fabricación de elementos combustibles” para la producción de energía
nuceloeléctrica no se encuentra dentro de los usos industriales identificados
por Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) (1)
La CNEA se valió de un
vacío legal provocado por la falta de reglamentación del artículo 26 de la
Constitución porteña para forzar la salida de los contenedores, ocurrida anoche
en el marco de un sigiloso operativo que contó con la complicidad de las
autoridades nacionales.
“La corporación nuclear ha dado otra vez más
muestras de su escasa voluntad de discutir una política para el sector de cara a
a la sociedad. Ha avasallado la Constitución porteña con el único objetivo de
seguir sosteniendo una industria energética sucia, obsoleta y peligrosa”,
expresó Juan Casavelos, coordinador de la Campaña de Energía de
Greenpeace.
“Destacamos el compromiso demostrado por la Defensoría del
Pueblo, el Poder Ejecutivo y la Legislatura porteña en la imprescindible defena
de la Constitución de la Ciudad frente a los atropellos de la CNEA”, sostuvo
Casavelos.
Para Greenpeace, a partir de este caso se plantea la necesidad
de discutir seriamente en le ámbito de la Legislatura porteña la reglamentación
del artículo 26 a los efectos de evitar interpretaciones falaces que permitan
que se siga avasallando la letra de la Constitución de la Ciudad.
El
uranio, proveniente de Houston (Estados Unidos), ingresó el viernes a la
terminal número 3 del Puerto de Buenos Aires, desde donde fue trasladado al
depósito fiscal de la empresa Tefasa, ubicado en Av. Elvira Dellepiane, esquina
Juan Lavaisse, en la Dársena Sur del Puerto de Buenos Aires.
El mineral
tiene como destino la planta de la empresa Dioxitek S.A. en Córdoba, donde será
utilizado para la elaboración de dióxido de uranio, materia prima para la
elaboración del combustible nuclear de las centrales atómicas de Atucha I y
Embalse.
— Greenpeace