Greenpeace reclamó frente a la embajada de Dinamarca en Buenos Aires, la liberación de los activistas que aún permanecen detenidos por reclamar un acuerdo mundial vinculante contra el cambio climático durante la cumbre ambiental que se realizó en Copenhague.
Greenpeace caracterizó a una joven activista como la sirenita del tradicional cuento infantil del autor danés Hans Christian Andersen, la que detrás de una reja que simulaba ser una prisión reclamó la libertad de los activistas presos en Copenhague.
Activistas de la coalición tcktcktck, de la que Greenpeace es parte, calificaron como "Vergüenza para el clima" que los líderes del mundo no lograran un acuerdo justo en Copenhague.