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David McTaggart a bordo del Vega durante una propuesta en 1981 en contra de las pruebas nucleares francesas en Mururoa (Pacífico Sur).
Agrandar imagenLa expedición del Phyllis Cormark fue detenida por la marina estadounidense y entonces los aventurados canadienses no pudieron evitar la explosión atómica. Sin embargo, poco tiempo después, Estado Unidos dejó de utilizar la isla de Amchitka para sus pruebas y ésta pasó a ser un Santuario de la Naturaleza.
La
popularidad que adquirió el incipiente Greenpeace en América del Norte
y en otros países del mundo, determinó la fortaleza del grupo y su
campo de acción se amplió: en 1972 comenzó a oponerse a las pruebas
nucleares francesas en el atolón de Mururoa; en 1975 inició la campaña
para proteger a las ballenas de la caza industrial; entre 1976 y 1984
frustró en el Ártico las matanzas de cachorros de focas, práctica cuyo
único fin era la confección de abrigos de lujo.
En
1985 los comandos franceses hundieron el Rainbow Warrior, para evitar
que Greenpeace continuara oponiéndose a los ensayos nucleares en
Mururoa, atentado que costó la vida de uno de los integrantes de la
organización, Fernando Pereira. La infortunada tragedia sirvió para
fortalecer la oposición a esos experimentos, hecho que quedó demostrado
en la protesta mundial de 1996.
Greenpeace llega a Chile en 1993
y desde entonces nuestra organización ha estado trabajando en campañas
locales destinadas a proteger los recursos naturales y el medioambiente
de nuestro país e influyendo sobre el gobierno para la obtención de
logros a nivel internacional en temas de medio ambiente.
Hoy
Greenpeace es la organización ambientalista más importante del mundo,
con sede en más de 40 países. Contamos con barcos, helicópteros y
laboratorios científicos propios, además de una red mundial de
comunicaciones, un equipo de profesionales de sólida formación y el
apoyo de más de tres millones de socios en todo el mundo, que hacen
posible la lucha por detener la destrucción ambiental y sembrar un
futuro limpio y sano. A ti, que te horrorizas con los desastres que el
mismo ser humano origina en nuestro mundo; que acumulas grandes dosis
de impotencia por no saber qué hacer ni cómo ayudar para revertir los
daños al medio ambiente, te invitamos a apoyar el arduo trabajo de
GREENPEACE en Chile y el mundo.
¡Únete a Greenpeace!