Skip navigation.
David McTaggart a bordo del Vega durante una propuesta en 1981 en 
contra de las pruebas nucleares francesas en Mururoa (Pacífico Sur).

David McTaggart a bordo del Vega durante una propuesta en 1981 en contra de las pruebas nucleares francesas en Mururoa (Pacífico Sur).

Agrandar imagen

Cuando en 1971 el gobierno de Estados Unidos anunció la realización de sus ensayos nucleares en la isla de Amchitka, Alaska, los canadienses Jim Bohlen e Irving Stowe decidieron navegar hasta el lugar para intentar frustrar el experimento. A ellos se unió Paul Cote, y entonces surgió el grupo que poco después tomaría el nombre de Greenpeace, por las palabras inglesas "green" (verde) y "peace" (paz).

En septiembre de ese año los pioneros de Greenpeace zarparon hacia Amchitka en el viejo pesquero Phyillis Cormack con el fin de detener las pruebas de armamentismo nuclear. Durante el segundo día de navegación recalaron en una aldea indígena cuyos pobladores enseñaron a los navegantes la profecía según la cual, llegada la destrucción del planeta en manos de la Humanidad, los indios recobrarían su espíritu y enseñarían a todos a respetar la naturaleza: ellos serían Los Guerreros del Arcoiris (Rainbow Warriors), otro nombre que paso a formar parte de la identidad de Greenpeace, cuando la organización adquirió su primer barco propio.

La expedición del Phyllis Cormark fue detenida por la marina estadounidense y entonces los aventurados canadienses no pudieron evitar la explosión atómica. Sin embargo, poco tiempo después, Estado Unidos dejó de utilizar la isla de Amchitka para sus pruebas y ésta pasó a ser un Santuario de la Naturaleza.

La popularidad que adquirió el incipiente Greenpeace en América del Norte y en otros países del mundo, determinó la fortaleza del grupo y su campo de acción se amplió: en 1972 comenzó a oponerse a las pruebas nucleares francesas en el atolón de Mururoa; en 1975 inició la campaña para proteger a las ballenas de la caza industrial; entre 1976 y 1984 frustró en el Ártico las matanzas de cachorros de focas, práctica cuyo único fin era la confección de abrigos de lujo.

En 1985 los comandos franceses hundieron el Rainbow Warrior, para evitar que Greenpeace continuara oponiéndose a los ensayos nucleares en Mururoa, atentado que costó la vida de uno de los integrantes de la organización, Fernando Pereira. La infortunada tragedia sirvió para fortalecer la oposición a esos experimentos, hecho que quedó demostrado en la protesta mundial de 1996.
Greenpeace llega a Chile en 1993 y desde entonces nuestra organización ha estado trabajando en campañas locales destinadas a proteger los recursos naturales y el medioambiente de nuestro país e influyendo sobre el gobierno para la obtención de logros a nivel internacional en temas de medio ambiente.

Hoy Greenpeace es la organización ambientalista más importante del mundo, con sede en más de 40 países. Contamos con barcos, helicópteros y laboratorios científicos propios, además de una red mundial de comunicaciones, un equipo de profesionales de sólida formación y el apoyo de más de tres millones de socios en todo el mundo, que hacen posible la lucha por detener la destrucción ambiental y sembrar un futuro limpio y sano. A ti, que te horrorizas con los desastres que el mismo ser humano origina en nuestro mundo; que acumulas grandes dosis de impotencia por no saber qué hacer ni cómo ayudar para revertir los daños al medio ambiente, te invitamos a apoyar el arduo trabajo de GREENPEACE en Chile y el mundo.


¡Únete a Greenpeace!