Greenpeace Chile ha trabajo en la Patagonia Chilena desde hace tres años, documentando sus bosques y trabajando con un fuerte acercamiento ciudadano con las comunidades afectadas por el Proyecto Alumysa.
La Patagonia Chilena, Región Natural
que podemos, a priori, identificar como el espacio geográfico que
abarca la Provincia de Palena, la Región de Aisén y la Región de
Magallanes, es un rico y biodiverso territorio en el que es
distinguible, además, una rica variedad de paisajes. La Patagonia ha
sido también, desde antiguo, hábitat de diversas culturas que
aprendieron a vivir bajo condiciones ambientales adversas.
Los elementos que se conjugan en la Patagonia Chilena son el resultado
de procesos tanto biológicos como físicos, que conforman un territorio
con una geografía muy diversa, la cual tiene asociada tanto flora como
fauna endémica.
La Laguna San Rafael y Torres del Paine, son probablemente los lugares más reconocidos de la Patagonia a nivel mundial.
Esta parte del territorio nacional, pese a su rica y endémica
biodiversidad no ha sido suficientemente estudiada, ni adecuadamente
protegida. A pesar que casi un 50% del territorio está
incorporado en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del
Estado, SNASPE, existen importantes áreas ecosistémicamente
representativas, desprotegidas.
La Patagonia Chilena, además de su importancia para la conservación in
situ, es reconocida por las grandes bellezas que cobija, las que pueden
auspiciar procesos de ecoturismo relevantes en la perspectiva de apoyar
la generación de ingresos, tal como experiencias de otros países, Costa
Rica en particular, lo demuestran.
Greenpeace ha iniciado una campaña de protección de la Patagonia, para
evitar que esta zona siga el mismo derrotero que otras regiones del
país. Isla de Pascua, otrora fuente de gran biodiversidad y la
zona centro – sur de Chile, son casos paradigmáticos de degradación de
recursos naturales por la falta de previsión y el cortoplacismo que han
modelado, tradicionalmente, las políticas de desarrollo nacional.
Las amenazas que hoy se ciernen sobre la Patagonia Chilena permiten
avizorar un futuro no sustentable. Las actividades mineras,
industriales, acuícolas y la introducción de especies exóticas, están
poniendo una nota de incertidumbre sobre la capacidad de los recursos
naturales de renovarse en el largo plazo, de igual forma, los incendios
forestales y la erosión, inciden en la pérdida y degradación de los
mismos.
Chile posee en la Patagonia un invaluable capital natural. La
naturaleza que se prodiga en la zona austral de nuestro país, puede, y
debe, constituir la base de un futuro sustentable. La ignorancia, las
visiones corto placistas de liquidar los recursos para rentabilizar
inversiones en el menor tiempo posible, son también amenazas a las que
se debe hacer frente.
Gran parte de los recursos patagónicos, no tienen uso alternativo, las
condiciones climáticas dejan pocas opciones productivas, por esta razón
lo sensato desde un punto de vista social, y de largo plazo, es la
conservación.
Te invitamos a conocer más de la patagonia Chilena y sus amenazas, revizando las otras secciones de esta campaña.