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Alerce talado en Parque Alerce Andino

Alerce talado en Parque Alerce Andino

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CORTA ILEGAL DE ALERCE EN EL PARQUE NACIONAL Greenpeace Chile denunció la corta de Alerces (Fitzroya cupressoides) en el Parque Nacional Alerce Andino (PNAA) por parte de la empresa Forestal Río Puelo S.A.

AREAS PROTEGIDAS DE PAPEL

Los predios de la Forestal Río Puelo, llamados Arrayán y Chilco, se encuentran en la región de los lagos y estos colindan por el norte con el parque, al este y oeste con predios privados, y al sur con el Estuario de Reloncaví. A estos predios es solo posible acceder por vía marítima, desde Caleta La Arena hasta el muelle de la empresa, o también, cruzando el estuario de Sur a Norte, desde la localidad de Llaguepe, ubicada en el camino que une Río Puelo con Hornopirén.

La denuncia realizada por Greenpeace se sustenta en dos hechos gravísimos. El primero se refiere a la intervención grave de un área protegida emblemática y característica de la región de los Lagos y el segundo, se refiere a la corta ilegal de Alerce al interior del Parque Nacional, como también otras especies de bosque nativo, situación que está absolutamente prohibida. La identificación de individuos de Alerce vivos se basa en la presencia de corteza y albura, características que pueden ser corroboradas a través de análisis dendrocronológicos.


Greenpeace visitó ésta zona, fotografío y registró las coordenadas geográficas de tocones y trozas de Alerce dentro del parque, mediante el uso de equipos de GPS (Sistema de Posicionamiento Global). Además pudo observar corta ilegal de Alerce de diámetros entre 1 y 1.5 metros aproximadamente.

Hoy no existe una marca o indicación en terreno por parte de la Corporación Nacional Forestal que indique el límite del parque o su existencia, facilitando así la penetración de la empresa a través de las fajas de madereo.

Además cabe señalar que en la superficie externa del límite del parque no existe un área de amortiguación o buffer que permita prevenir, reducir y controlar el efecto que pudieran tener actividades colindantes a un área protegida.
 
Respecto a la empresa existen pocos antecedentes. Las oficinas y teléfonos de la Forestal que aparece en internet, tanto en Puerto Montt como en Temuco, no existen. Según información pública proveniente de Dicom/Equifax, actualmente la empresa cambio de nombre al de Asturias S.A. Quién debiera tener mayor información sobre la empresa, respecto del estado y cumplimiento de los planes de manejo de bosque nativo, como también de los planes de extracción de madera muerta de alerce que la empresa posee; y el comportamiento de la empresa en el pasado es CONAF en la región de los Lagos.



Los antecedentes expuestos por Greenpeace acerca de la intervención del parque responsabilizan al gobierno por la escasa protección y fiscalización existente en las áreas protegidas que son de su propia administración y protección; y a la empresa, que aparentemente ha burlado las fiscalizaciones hechas por CONAF, extrayendo madera de alerce del parque.

ANÁLISIS CRÍTICO DEL SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS DEL ESTADO.

El gobierno de Chile siempre ha destacado nacional e internacionalmente que posee una alta superficie de áreas protegidas. Sin embargo, la situación que está ocurriendo en el Parque Nacional Alerce Andino, demuestra el doble estándar del gobierno por cuanto internacionalmente, se muestra un sistema de áreas protegidas fortalecido, fiscalizado e intacto, cuando en la realidad no existen garantías legales, económicas y políticas que puedan asegurar un patrimonio que es de todos los chilenos, de hecho no hay información alguna del estado de conservación de otros parques nacionales, como lo es Isla Magdalena en la Patagonia Chilena por ejemplo.

El Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE) cubre una superficie aproximada de 14,1 millones de hectáreas, equivalentes al 19% del territorio nacional. El SNASPE fue creado mediante la Ley Nº 18.362 del año 1984. No obstante, el SNASPE no puede ser regulado por ésta ley, ya que no se encuentra vigente, y además porque depende de la Ley nº 18.348 (tampoco vigente) que otorga a la CONAF la personalidad jurídica de derecho público.

Si bien hoy existen cambios en la protección de los recursos, en comparación con la década del ’90; ya sea creando y gestionado algunas áreas protegidas, o creando e implementando la Estrategia Nacional de Biodiversidad; en concreto hay que reconocer que no existe una Política de Áreas Protegidas que defina objetivos y líneas de acción para por lo menos alcanzar el 10% de los ecosistemas protegidos establecidos por la Convención de la Biodiversidad.

Es ese sentido, “Desde 1990 Chile ha promulgado varias leyes que incluyen una dimensión de protección de la naturaleza y afines del 2003 adoptó una estrategia nacional de diversidad biológica… Chile ha declarado protegido casi una quinta parte de su territorio… No obstante, hasta la fecha la protección de la naturaleza no ha contado con el énfasis y los recursos suficientes para enfrentar las amenazas de largo plazo de la diversidad biológica altamente endémica… No hay ninguna ley específica de conservación de la naturaleza, y las estructuras institucionales de manejo dan una importancia secundaria a los objetivos de conservación ante las metas más amplias de los organismos relevantes…, los fondos para la protección de la naturaleza y la diversidad biológica y para velar por el cumplimiento de las normas son insuficientes. … muchos ecosistemas y hábitat significativos están subrepresentados, y al ritmo actual de avance,  el objetivo de proteger el 10% de todos los ecosistemas significativos para el año 2010 no se cumplirá…“, extracto del documento  Evaluaciones del desempeño ambiental Chile, Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, OCDE. 2005)

 ¿Qué significa esto?

Que aún quedan ecosistemas desprotegidos, y por lo tanto, se necesita redoblar los esfuerzos políticos y económicos para que Chile tenga un SNASPE fortalecido y representativo de la diversidad, inserto en una Política de Áreas Protegidas que considere iniciativas públicas y privadas bajo el concepto de una red de áreas protegidas.

¿QUÉ PIDE GREENPEACE?

Ante la intervención del Parque Nacional Alerce Andino por la forestal Río Puelo, y un gobierno que aún no toma medidas que permitan garantizar la protección de este monumento natural.

Greenpeace exige:

1. Prohibir la aprobación de planes de manejo de Alerce en toda su área de distribución, y la comercialización de la especie, hasta que CONAF determine mediante inventario forestal las áreas en las que se puede comprobar fehaciente y científicamente que es posible usufructuar la madera muerta de esta importante especie.

2. Elaborar en forma urgente un plan de recuperación del Alerce destruido en toda el área afectada del Parque Nacional Alerce Andino.

3. Elaborar una política de conservación y protección para el Alerce, a fin de resguardar este importante Monumento natural.

4. Promulgar una ley del Bosque Nativo en función del Protocolo de Acuerdos firmado el año 2001, donde no se permita la corta de monumentos naturales, la sustitución del bosque esclerófilo, y la asignación de incentivos mediante concursos.

5. Desarrollar urgentemente un proceso participativo para establecer, elaborar, e implementar una Política de Áreas Protegidas.


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