Frente
a los acontecimientos que han rodeado la grave contaminación del Rio
Cruces por parte de la Celulosa Arauco en Valdivia, Greenpeace declara
lo siguiente:
1. Greenpeace se opone a que la planta reinicie sus operaciones en las condiciones actuales de funcionamiento.
Para lo cual Greenpeace propone que se desarrolle un nuevo y completo
Estudio de Impacto Ambiental, el cual mediante un proceso participativo
y ciudadano, permita determinar reales exigencias tecnológicas y
efectivos medios de fiscalización, considerando los reales impactos de
las plantas de celulosa sobre cualquier ecosistema terrestre o
acuático, como también sus efectos sobre la salud de las personas.
2. Greenpeace lamenta la intención de la empresa de sacar un ducto al mar,
pues significa trasladar el problema de la contaminación de la planta
hacia el ecosistema marino, el cual influirá de igual manera en la
salud de las personas por los contaminantes que vierte la industria de
la celulosa, tales como dioxinas, furanos, etc y sobre la economía,
fuertemente basada en la pesca. Independiente de la revisión y
disminución de las emisiones que pueda generar la planta, no existe
ningún estudio técnico que certifique que en los ecosistemas costeros
próximos al emisario no se producirán los mismos daños que se generaron
al ecosistema del Santuario de la Naturaleza. El problema relacionado
con la contaminación generada por la empresa no se soluciona alejando
sus contaminantes de los centros poblados, si no más bien en cómo
desarrollar una actividad económica en armonía con el medio ambiente y
la sociedad en su conjunto. Por su parte, y para respetar los acuerdos
internacionales, es necesario revisar la Convención de Estocolmo.
3. Greenpeace llama a que la empresa y
el gobierno, mediante la Comisión Regional de Medio Ambiente X Región,
dejen de estar buscando soluciones por vías administrativas al
conflicto, sin ni siquiera haber solucionado los efectos que causó la
planta en la X Región, tales como la salud de los habitantes en
San José de la Mariquina, la restauración del Santuario de la
Naturaleza Carlos Adwanter y la muerte de los cisnes, y los millonarios
daños económicos ocasionados a actividades como el turismo, la
fruticultura, y la pesca.
4. Greenpeace propone que se lleve a
cabo urgentemente en Chile una discusión entre expertos nacionales e
internacionales, sobre las tecnologías existentes bajo el concepto de
emisión cero o tratamiento de residuos líquidos y sólidos bajo circuito
cerrado, tal como se ha adoptado en otras partes del mundo, a fin de vivir en un medio ambiente libre de contaminación.
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