15 hallazgos clave sobre el cambio climático, de acuerdo con el informe de mitigación del IPCC

Prensa - 19 abril, 2014
El IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) elaboró un informe sobre el escenario actual respecto al calentamiento global y las perspectivas a corto y mediano plazo. La descripción de la situación presente no es alentadora, pero hay mucho que se puede hacer. Aquí detallamos los 15 puntos principales:


1) No ha comenzado aún una seria reducción de emisiones – Los gases efecto invernadero aún siguen en aumento: Las emisiones antropogénicas de GEI [gases de efecto invernadero] han seguido en aumento desde 1970 a 2010 con un crecimiento absoluto durante la última década de este periodo (evidencia alta). A pesar de la creciente cantidad de políticas para mitigar el cambio climático, las emisiones anuales de GEI crecieron en un promedio de 1.0 gigatón de dióxido de carbono equivalente a (GtCO2eq) (2.2%) por año desde 2000 a 2010 comparado con 0.4 GtCO2eq (1.3%) por año desde 1970 a 2000 (Figura SPM.1). Las emisiones antropogénicas de GEI fueron las más altas en la historia de la humanidad desde el año 2000 al 2010 y alcanzaron 49 (±4.5) GtCO2eq/año en 2010. La crisis económica global de los años 2007/2008 solo redujeron las emisiones de manera temporal [1.3, 5.2, 13.3, 15.2.2, Recuadro TS.5, Figura 15.1] [SPM Página 5]

2) Si continuamos como hasta ahora el resultado del calentamiento será de 3.7 a 4.8 grados a finales de siglo
“Sin esfuerzos adicionales para reducir las emisiones de GEI más allá de los que se están realizando hoy en día, se espera que el crecimiento en las emisiones continúen avanzando en la población global y en las actividades económicas. Los escenarios de referencia, aquellos sin mitigación adicional, dan como resultado aumentos de temperatura sobre una media global para 2100 de 3.7 a 4.8ºC comparado con los niveles previos a la industrialización (valores medios; el promedio es 13 2.5°C a 7.8°C cuando se incluye incertidumbre climática, ver Tabla SPM.1).¨ [SPM página 8]

3) Aún no es tan tarde para limitar el calentamiento a menos de 2°C – o incluso 1.5°C: “Los escenarios que alcanzan niveles de concentraciones atmosféricas de alrededor de 450 ppm CO2eq al 2100 (si tenemos la posibilidad de mantener el cambio de temperatura por debajo de los 2°C respecto a los niveles de la pre-industrialización) incluye recortes sustanciales en emisiones antropogénicas de GEI para mediados de siglo por medio de cambios a gran escala en sistemas energéticos y uso potencial del suelo (evidencia alta). Los escenarios que pueden alcanzar estas concentraciones para el año 2100 se caracterizan por alcanzar mejores reducciones en emisiones globales de GEI en 2050 que lo que se logró en 2010, una reducción global de 40% a 70%, y niveles de emisión cercanas a cero GtCO2eq o por debajo en 2100.”

"Sólo un limitado número de estudios ha explorado los escenarios con mejor probabilidad a la que no, de volver a temperaturas por debajo de 1.5°C para el año 2100 en comparación con los niveles preindustriales; estos escenarios presentan concentraciones atmosféricas por debajo de los 430 ppm CO2eq para 2100 (evidencia alta). (…) Con estos escenarios, las emisiones acumuladas de CO2 promedian entre 655-815 GtCO2 para el periodo 2011-2050 y entre 90-350 GtCO2 para el periodo 2011-2100. Las emisiones globales de CO2-eq en 2050 están entre 70-95% por debajo de las emisiones de 2010, y entre 110-120% por debajo de las emisiones de 2010 para 2100.”

4) Los combustibles fósiles contribuyeron en un 78% al crecimiento de emisiones totales de GEI entre 1970 y 2010: “Las emisiones de CO2 provenientes de combustión de combustibles fósiles y procesos industriales contribuyeron en aproximadamente un 78% del aumento total de emisiones de GEI desde 1970 a 2010, con una contribución promedio similar para el periodo 2000-2010 (evidencia alta). Los combustibles fósiles relacionados con emisiones de CO2 alcanzaron 32 (±2.7) GtCO2/año, en 2010, y crecieron aún más en casi 3% entre 2010 y 2011 y casi 1-2% entre 2011 y 2012.”

5) El periodo 2000-2010 constituyó la década del carbón: “Durante la última década los principales contribuyentes al crecimiento en emisión de gas fueron la creciente demanda de energía y el aumento en la participación del carbón como ingrediente de combustibles a nivel global.”

“El aumento en el uso de carbón especialmente en Asia emergente, está agravando la carga de energía relacionada con emisiones de GEI.

“El sector de suministro energético es el mayor contribuyente de emisiones de gas invernadero a nivel global (evidencia firme, acuerdo elevado). Las emisiones de GEI provenientes del sector energético crecieron más rápidamente entre el 2001 y 2010 que durante las décadas anteriores; su crecimiento se aceleró desde un 1.7% por año desde 1991-2000 a 3.1% por año desde 2001-2010. Los principales contribuyentes a esta tendencia son las incesantes demandas de servicios energéticos y la creciente participación del carbón en la mezcla de combustible a nivel global.”

6) Tenemos que avanzar hacia la eliminación de los combustibles fósiles y cero neto en emisiones: “Los escenarios de mitigación que alcanzan concentraciones de alrededor de 450 ppm CO2eq al 2100 muestran cambios globales a mayor escala en el sector de suministro energético (firme evidencia, acuerdo elevado). En estos escenarios seleccionados, las emisiones globales de CO2 provenientes del sector de suministro energético quedan proyectadas a decrecer en las próximas décadas y se encuentran caracterizadas por reducciones de un 90% o más por debajo de los niveles de 2010 entre 2040 y 2070. Se calcula que en muchos de estos escenarios, las emisiones disminuirán por debajo de cero a partir de entonces.”

“La estabilización de las concentraciones de gas efecto invernadero en niveles bajos requieren de una transformación fundamental de los sistemas de suministro energético, incluyendo una eliminación gradual a largo plazo de las tecnologías de conversión de combustible fósil y su sustitución por alternativas con GEI bajos (evidencia firme, acuerdo elevado). Las concentraciones de CO2 en la atmósfera sólo puede estabilizarse si el pico global (neto) de las emisiones de carbono disminuyen a cero en el largo plazo. La mejora en la eficiencia energética de plantas de combustibles fósiles y/o la sustitución de carbón por gas no será suficiente para lograr este objetivo.”

7) Las compañías de combustible fósil se enfrentan a una reducción de sus ganancias: “La política de mitigación podría devaluar los activos de los combustibles fósiles y reducir los ingresos de los exportadores de combustibles fósiles, pero existen diferencias entre las regiones y los combustibles (confianza alta). La mayoría de los escenarios se encuentran asociados con una reducción de los ingresos provenientes del mercado del carbón y el gas para los principales exportadores (confianza alta). El efecto de la reducción en los ingresos de los exportadores de gas natural es más incierto, con algunos estudios que muestran los posibles beneficios para los ingresos de exportación en el mediano plazo, hasta alrededor de 2050 (confianza media). La disponibilidad de la CAC (Captura y Almacenamiento de Carbono) podría reducir el efecto negativo de la reducción en el valor de los activos del combustible fósil (confianza media).”

8.) Para lograr que no suceda lo peor con el cambio climático, la acción tecnológica para reducir el carbón debe crecer hasta un 80% para el año 2050: “En general, la generación de una rápida descarbonización de la electricidad se lleva a cabo con una rápida reducción de la generación de energía convencional por carbón asociada con una expansión acotada de gas natural sin CAC en un corto plazo. En la mayoría de los escenarios con una estricta reducción (430-530 ppm CO2-eq), la cuota de energía baja en carbono para el suministro eléctrico aumenta de la cuota actual de alrededor de 30% a más de un 80% para el año 2050. En estos escenarios y a largo plazo (2100), la generación de energía fósil sin CAC queda reducida casi por completo".

9) La energía renovable esta lista para dar a luz y viene con beneficios que incluyen menos polución ambiental, mayor seguridad y menos accidentes graves que los que provocan la generación de energía convencional: “Desde el AR4, las energías renovables (ER) se han convertido en una categoría en crecimiento sobre suministro energético, con una variedad en tecnologías ER que han avanzado notablemente en términos de funcionamiento y costo, y una cantidad cada vez mayor de tecnologías de ER ha alcanzado una maduración técnica y económica (firme evidencia, acuerdo elevado). Algunas tecnologías ya son económicamente competitivas en varios campos. Los costos nivelados de sistemas fotovoltaicos cayeron más sustancialmente entre 2009 y 2012, y se observaron tendencias mucho menos extremas para muchas otras tecnologías de ER. La ER es responsable solamente por poco más de la mitad de la nueva capacidad generadora de electricidad incluida globalmente en 2012, liderada por energía eólica, hidráulica y solar".

“Desde el AR4, muchas tecnologías de ER demostraron mejoras sustanciales sobre su funcionamiento y reducción de costos, y un mayor número de tecnologías de ER ha logrado un nivel de maduración para permitir un despliegue a gran escala (firme evidencia, elevado acuerdo). Con respecto únicamente a la generación eléctrica, la ER es responsable solamente por poco más de la mitad de la nueva capacidad generadora de electricidad incluida globalmente en 2012, liderada por energía eólica, hidráulica y solar. Sin embargo, muchas tecnologías de ER aún necesitan un apoyo directo y/o indirecto, si su participación en el mercado pretende aumentar significativamente; las políticas en tecnología de ER han sido exitosas en motivar un crecimiento reciente de esta ER. Los desafíos para integrar a la ER dentro de los sistemas energéticos y de los costos asociados varía de acuerdo a la tecnología de ER, circunstancias regionales, y a las características de antecedentes del sistema energético (evidencia media, acuerdo medio).”

“El uso de ER muchas veces se asocia con beneficios adicionales, que incluye la reducción de contaminación de aire y aguaoportunidades laborales a nivel local, muchos menos accidentes graves en comparación con algunas otras tecnologías de suministro energético, así como un mejor acceso a la energía y la seguridad (evidencia media, acuerdo medio) (Tabla TA.3). Al mismo tiempo, sin embargo, algunas tecnologías de ER pueden ocasionar efectos secundarios negativos específicos del lugar, que pueden reducirse a un grado medio a través de una elección de tecnología apropiada, ajustes operativos y emplazamiento de las instalaciones".

10) Usar la energía de manera más inteligente juega un rol fundamental en la reducción de emisiones: “Las mejoras en la eficiencia y los cambios de comportamiento, con el fin de reducir la demanda de energía en comparación con los escenarios de referencia, sin comprometer el desarrollo, son una estrategia clave en la mitigación de los escenarios que alcanzan concentraciones atmosféricas de CO2eq alrededor de 450 ó 500 ppm en 2100 (firme evidencia, acuerdo elevado). Las reducciones a corto plazo en demanda energética son un elemento importante de estrategias de mitigación costo-efectividad, proporcionan una mayor flexibilidad para la reducción de la intensidad de carbono en el sector de suministro energético, protege contra los riesgos secundarios relacionados con el suministro, evita la dependencia de infraestructuras con gran emisión de carbono, y se encuentra asociada con importantes beneficios adicionales. Tanto los estudios integrados como sectorizados proporcionan cifras similares para las reducciones de demanda energética en el transporte, edificaciones y sectores de la industria para 2030 y 2050".

11) La energía nuclear se encuentra en declive y excluirla no aumenta mucho los costos de mitigación: “La energía nuclear es una fuente desarrollada de baja emisión de GEI de energía de carga base, pero su participación en la generación de electricidad a nivel mundial ha venido disminuyendo (desde 1993). La energía nuclear podría realizar una mayor contribución para disminuir el suministro de energía baja en carbono, pero existen una cantidad de barreras y riesgos (firme evidencia, acuerdo elevado). Estos incluyen: riesgos operativos, y peligros asociados, riesgos de extracción de uranio, riesgos financieros y regulatorios, temas de manejo de desperdicios no resuelto, peligro de proliferación de armas nucleares, y una opinión desfavorable del público (firme evidencia, acuerdo elevado). Se están llevando a cabo investigaciones que tienen en cuenta nuevas tecnologías de ciclos de combustible de reactor y se han realizado progresos en investigación y desarrollo con respecto a la seguridad y manejo de desperdicios.”

"La investigación de escenarios de mitigación estricta (450ppm, 550ppm CO2-eq) ha demostrado que la exclusión de la energía nuclear del terreno de tecnologías permitidas solo contribuiría mínimamente en los costos de mitigación en comparación con la cartera total de tecnologías".

12) Aún no se ha aplicado a escala la CAC y continúan existiendo muchas barreras: “Las tecnologías de captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CAC) podrían reducir el ciclo de vida de la emisión de GEI de las centrales de combustibles fósiles (evidencia media, acuerdo medio). A pesar que existen y se encuentran en uso en la actualidad todos los componentes de sistemas de CAC integrados por parte de la industria de extracción de combustible fósil y refinería, la CAC no se ha aplicado a escala en un gran establecimiento operativo y comercial de combustible fósil. Los establecimientos con CAC podrían observarse en el mercado si esto estuviese incentivado por la regulación y/o si estos se volvieran competitivos con sus imbatibles competidores, si las inversiones adicionales y los costos operativos, ocasionados en parte por sus reducciones de eficiencia fueran compensados con precios de carbón lo suficientemente elevados (o con apoyo financiero directo). Para el uso de la CAC a gran escala en el futuro, se necesitan regulaciones bien definidas en relación a las responsabilidades a corto y largo plazo del almacenamiento, así como de incentivos económicos. Las barreras para el uso a gran escala de las tecnologías de CAC incluyen la preocupación sobre la seguridad operativa y la integridad a largo plazo del almacenamiento de CO2 así como los riesgos de su transporte. Hay, sin embargo, una creciente base documentada sobre como asegurar la integración de las perforaciones para CO2, sobre sus potenciales consecuencias de la acumulación de presión dentro de una formación geológica provocada por el almacenamiento de CO2 (como sismicidad inducida), y sobre el potencial en la salud humana e impactos ambientales a partir del CO2 que migra fuera de la zona de inyección primaria.”

13) Los costos de acción son diminutos cuando se los coloca en contexto: “Las estimaciones de los costos de mitigación económicos agregados varían ampliamente y son altamente sensibles al modelo de diseño y posturas así como de la especificación de los escenarios, que incluye la caracterización de las tecnologías y el tiempo de mitigación (evidencia alta). Los escenarios en los cuales todos los países del mundo inician la mitigación de manera inmediata, se aplica un solo precio al carbón, y todas las tecnologías principales se encuentran disponibles, se utilizaron como punto de referencia para estimar los costos de mitigación macroeconómicos (Tabla SPM2, segmento verde). Bajo estos supuestos, los escenarios de mitigación que alcanzan concentraciones atmosféricas de alrededor de 450ppm CO2eq en 2100 comprenden pérdidas en el consumo global – sin incluir los beneficios de la reducción de cambio climático así como beneficios adicionales y efectos secundarios negativos de mitigación, medidos como un cambio a partir del consumo de base, de 1% a 4% (media 1.7%) en 2030, 2% a 6% (media: 3.4%) en 2050, y 3% a 11% (media 4.8%) en 2100 en relación con el consumo en los escenarios de referencia que crece en cualquier lugar de 300% a más del 900% durante el siglo. Estas cifras corresponden a una reducción del crecimiento del consumo anualizada de 0.04 a 0.14 (media 0.06) en porcentaje de puntos a lo largo del siglo correspondiente al crecimiento de consumo anualizado al inicio que es entre 1.6 3% por año… La demora en la mitigación aumenta aún más los costos de mitigación a mediano y largo plazo (Tabla SPM2, segmento azul). Muchos modelos podrían no alcanzar los niveles de concentración atmosférica de alrededor de 450 ppm CO2eq al 2100 si las mitigaciones adicionales son considerablemente demoradas o con una disponibilidad muy limitada de tecnologías clave – tales como la bioenergía, la CAC y su combinación (BECCS, por su sigla en inglés).

“Los escenarios de mitigación que alcanzan alrededor de 450 ó 500 ppm CO2eq para el año 2100 muestran costos reducidos para alcanzar los objetivos de un aire con calidad y una energía segura, con beneficios adicionales significativos para la salud de la humanidad, los impactos al ecosistema y la suficiencia de recursos y capacidad de recuperación de sistemas energéticos; estos escenarios no cuantificaron otros beneficios adicionales o efectos secundarios adversos (aceptación media).).”

14) Actuar rápido reduce costos y riesgos y evita tomar mayores medidas drásticas: “Los desarrollos de infraestructuras o productos de larga vida útil que atrapan a las sociedades en caminos de intensas emisiones de GEI son posiblemente difíciles y costosas de cambiar, lo que refuerza la importancia de un accionar temprano para alcanzar una ambiciosa mitigación (firme evidencia, acuerdo elevado).”

“Los niveles de emisiones de GEI global estimados en 2020 en base al Acuerdo de Cancún no son consistentes con las trayectorias de costo-efectividad de mitigación a largo plazo que probablemente no alcancen el límite de cambio de temperatura a 2ºC en comparación con el nivel preindustrial (las concentraciones en 2100 de alrededor de 450 y 500 ppm CO2eq), pero esto no frena la opción de alcanzar esa meta (alta aceptación).”

“Se estima que la demora en los esfuerzos de mitigación más allá de los que hoy se encuentran en curso para el 2030 aumentarán considerablemente la dificultad de la transición a niveles de emisión más bajos a largo plazo, y achica la franja de opciones que consiste en mantener el cambio de temperatura por debajo de los 2ºC en comparación con los niveles de pre-industrialización (alta evidencia)".

15) Es necesaria una colaboración a nivel global: El capítulo 6 que describe las ¨Evaluaciones sobre Caminos de Transformación¨ compara los resultados de los esfuerzos mancomunados a partir de diferentes informes, en la sección ¨6.3.6.6 Costos de Mitigación Regional y Régimen de esfuerzos Mancomunados¨. Se presenta una comparación de resultados de más de 40 estudios sobre los permisos de emisiones futuras de GEI o alcances para diferentes regiones, sobre la base de una amplia gama de enfoques mancomunados, mientras se destaca que una comparación de diferentes modelos de esfuerzos compartidos es esencialmente compleja:

Los estudios exploran diferentes definiciones regionales, escalas de tiempo, puntos de partida para los cálculos, y mediciones para evaluar la tolerancia de emisiones tales como CO2 únicamente ó como CO2-e (ver Höhne et al., 2013). El rango de resultados para un año específico y un objetivo de concentración son relativamente amplios debido al hecho que este representa fundamentalmente diferentes enfoques de participación y otros supuestos distintos de los estudios. De todos modos, es posible proporcionar alguna comparación general y caracterización de estos estudios.”

“El objetivo de concentración es significativo para la asignación de emisiones resultantes . De hecho, para muchas regiones, el objetivo de concentración es de igual o mayor importancia para la asignación de emisiones que para el enfoque de participación. Para los niveles de concentración entre 430 y 480 en 2010, los derechos de emisión en 2030 teniendo en cuenta todo el esfuerzo mancomunado según la OCDE1990 es aproximadamente la mitad de las emisiones de 2010 con un rango amplio, cerca de dos tercios en las Economías en Transición (ET), casi los niveles de emisión de 2010 o ligeramente por debajo de Asia, ligeramente por encima de los niveles de 2010 en Medio Oriente y África y muy por debajo del nivel en América Latina.”