En el peligroso espacio que hay entre un buque petrolero y un puerto

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Prensa - 5 mayo, 2014
Internacional, 5 de mayo.- El último jueves uno de los puertos con mayor actividad del mundo fue escenario de una acción ciudadana que llevó a cabo lo que los gobiernos aparentemente no pueden o no desean realizar; rechazar las perforaciones de petróleo en el ártico y oponerse a la ambiciosa y ecológicamente devastadora voracidad de los intereses corporativos. El Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, escribió sus impresiones sobre esta acción clave en la lucha contra la destrucción del Ártico:

Con el apoyo de más de cinco millones de Defensores del Ártico, los activistas de Greenpeace se interpusieron entre el buque petrolero Mikhail Ulyanov – un coloso de 258 metros de largo – cuya estela se extiende todo a lo largo de la plataforma petrolera Prirazlomanaya y el puerto.

La bodega del Ulyanov conenía la primera entrega de petróleo producida en la plataforma ubicada en el Ártico propiedad de Gazprom. Una plataforma que tanto Greenpeace como yo conocemos íntimamente. No hace mucho tiempo atrás, siete de los activistas arrestados por la protesta pacífica realizada hoy, fueron los mismos que estuvieron dos meses en una prisión rusa por oponerse a Gazprom en septiembre del año pasado.

Mientras se flagela a las Islas Marshall, los tornados destruyen el oeste en los EEUU y hasta el Himalaya comienza a descongelarse, en cualquier latitud, y en todas partes de nuestro frágil planeta, podemos observar el terrible daño que compañías como Shell y Gazprom cometen contra el ambiente. Y estas compañías saben exactamente lo que están haciendo. Ellos ya no niegan su complicidad, como Exxon ha dejado en claro en su última evaluación de riesgos en la cual declaró que las políticas de cambio climático a nivel mundial ¨difícilmente¨ la detengan de vender combustible fósil en el futuro. Pero, por supuesto, ellos no necesitan realmente esconder su responsabilidad. Ellos saben que los gobiernos luchan por la igualdad en el engorroso terreno de la codicia. Después de todo, las agendas con contactos, en los pasillos del poder, se encuentran bien conservadas junto a las tarjetas personales de los explotadores de los recursos del planeta.

Así que hoy, animados por el coraje y la convicción de quienes nos apoyan, avanzamos sobre esta contravención que muchos de nuestros líderes han dejado de defender. En muchos aspectos, hoy fue un día más que ha llegado a convertirse en un día habitual alrededor del mundo; personas de todas las creencias, color e identificación política que desafían a la autoridad ilegítima y toman una postura contra los negociados de siempre.

Y habrá muchos más días como el de hoy, y sucederán con mayor frecuencia, porque estamos movilizados y somos incansables. A medida que las personas vayan sumándose a estas filas, los tomadores de decisiones del mundo deberán actuar contra las industrias que dañan el medio ambiente o admitir su irrelevancia y dar un paso al costado.

Esto no es una simple cuestión de protesta, se trata de una defensa. Esto se trata de tener el coraje de interponerse en el camino de las adicciones al combustible fósil y reclamar por fuentes de energías nuevas y sustentables. Estamos pidiendo protección para el Ártico, estamos exigiendo sistemas energéticos renovables seguros y, honestamente pacíficos, estamos reclamando protección climática, estamos reclamando que la gente y el planeta estén por encima de los contaminantes y la ganancia.

Si queremos que las nuevas tecnologías y los sistemas de energía limpia emerjan y florezcan necesitamos trabajar juntos para que el buque con viejos sistemas de energía desande su camino y para romper el círculo vicioso de la codicia y la corrupción que está empujando a nuestros sistemas de supervivencia hacia el borde del abismo.

Haz hoy tu donación a Greenpeace para que podamos salvar el Ártico.

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