Más de un millar de activistas de Greenpeace en casi cien ciudades alrededor del mundo ya han llamado la atención a las personas para que Zara, líder mundial de la moda, elimine todas las sustancias químicas peligrosas de sus prendas, detectadas tras exhaustivos análisis de laboratorio y de todo su proceso de producción.

El informe "Puntadas Tóxicas: El oscuro secreto de la moda" presentado por Greenpeace Internacional demuestra que empresas de indumentaria de primera línea ofrecen a sus consumidores prendas que poseen químicos tóxicos. Algunas de estas, al liberarse al medio ambiente y degradarse, dan lugar a nuevas sustancias que provocan trastornos hormonales e incluso cáncer.

Los análisis realizados revelaron la presencia de sustancias químicas peligrosas en indumentaria de 20 marcas de reconocidos diseñadores. La ropa perteneciente a la marca Zara fue la única que contenía tanto químicos que provocan trastornos hormonales, así como también compuestos que pueden causar cáncer cuando se degradan en el ambiente.

La campaña de Greenpeace a través de redes sociales ya ha logrado que más de 200.000 personas en todo el mundo le hayan reclamado a la empresa para pedirle al gigante de la moda que fabrique sus prendas sin contaminar.

La respuesta de Zara no ha sido convincente ante el reclamo de Greenpeace. Por esta razón,  más de 900 activistas de Greenpeace en 80 ciudades alrededor del mundo, exigieron a través de una manifestación a esta empresa líder mundial de la moda, que elimine todas las sustancias químicas peligrosas de sus prendas, detectadas tras exhaustivos análisis de laboratorio y de todo su proceso de producción.

Disfrazados de maniquíes y adoptando las poses características de los que utiliza la marca en sus escaparates, los "maniquíes" han enseñado pancartas con las demandas a la marca.

protesta de greenpeace en contra de zara

¿Qué estamos pidiendo a la marca de ropa más grande del mundo?

Creemos que Zara tiene la responsabilidad de eliminar por completo todos los vertidos de sustancias químicas peligrosas de sus prendas y de los procesos de producción. Tanto por las personas como por el medio ambiente. Asimismo, ha de exigir a sus proveedores revelar qué productos químicos se vierten en nuestros canales y ríos. Las personas que viven cerca de las fábricas y que compran estos productos tienen el derecho a saber qué hay en la ropa y qué efectos nocivos tienen cuando se liberan en el medio ambiente.

Algunas de sus grandes competidoras ya están mostrando cómo caminar por la pasarela de la moda sin tóxicos. Por ejemplo, Marks & Spencer se ha comprometido a publicar los datos de contaminación de varios de sus proveedores en febrero de 2013. Teniendo en cuenta que Zara produce mucha más ropa que M&S cada año, es lógico pensar que la empresa debería exigir igualmente a sus proveedores a que publiquen esta información. Y cuanto antes, mejor.

Otra competidora cercana, H&M, ya ha puesto fecha para la eliminación de los PFC, uno de los grupos químicos más peligrosos utilizados por el sector. Dejará de usarlos el 1 de enero de 2013. Si H&M lo hace, ¿no podría Zara también?

La compañía aparentemente puede diseñar, producir y tener un vestido nuevo en sus tiendas en tan sólo 15 días. Queremos ver que esta velocidad también se aplica a la urgencia de la contaminación, y así empezar a limpiar el sector de la moda para siempre.

Haz click para sumarte a la campaña y exigir a ZARA una moda sin toxicos