Protesta de Greenpeace en contra de la energía nuclear

Activistas de Greenpeace se colaron a una planta de energía nuclear francesa el lunes, anunció el grupo ecologista y posteriormente confirmó la policía.

En un comunicado Greenpeace dijo que algunos miembros entraron al sitio nuclear en Nogent-Seine-Sur, a 95 kilómetros al sureste de París, para "difundir el mensaje de que no hay tal cosa como la energía nuclear segura."

Ocho activistas entraron a la estación de energía, de acuerdo a una fuente de la gendarmería francesa, la policía armada, quien añadió que algunos de los intrusos ya habían sido arrestados.

"Un grupo de activistas logró subir a la cúpula de uno de los reactores, donde desplegaron un lienzo que decía: La energía nuclear segura no existe", dijo el portavoz de Greenpeace Axel Renaudin.

"El objetivo era mostrar la vulnerabilidad de las instalaciones nucleares Francesas, y lo fácil que es llegar al corazón de un reactor", dijo Sophia Majnoni, experta de Greenpeace en el tema nuclear.

Ella denunció que la auditoría de seguridad del gobierno de sus centrales nucleares era "un ejercicio de mediático que no tiene en cuenta los riesgos ya identificados en el pasado y no aprende las lecciones de Fukushima", la planta japonesa nuclear, que fue paralizada por un terremoto y tsunami.

La planta de Nogent-Seine-Sur, a cargo de la empresa de energía EDF, fue elegida por Greenpeace "ya que es la más cercana a París", dijo Greenpeace.

El ministro de industria Francés Eric Besson dijo que si la intrusión de la madrugada es confirmada, entonces esto indicaría un mal funcionamiento en el sistema de seguridad de la planta.

"Si una investigación lo confirma (la irrupción), eso significaría que se ha producido una disfunción, y que se deben tomar medidas para asegurarnos de que no vuelva a ocurrir", dijo el ministro a la radio francesa.

La acción de Greenpeace se realiza en momentos en que las conversaciones climáticas de la ONU entraron en su segunda semana en Sudáfrica.

Cerca de la sede de la conferencia de Durban seis activistas de Greenpeace fueron arrestados cuando intentaban colgar una pancarta que decía "Escuchen a la gente, no a los contaminadores" en el hotel donde se llevaba a cabo el "Día Global de Negocios", organizada por las organizaciones empresariales.