Siendo fieles al estilo que caracteriza a Greenpeace en todo el planeta, incluido Chile, ya son miles quienes estamos impulsando una campaña global para detener las exploraciones petroleras de Shell en el Mar Ártico.

Tal cómo hemos ido informando periódicamente, esta batalla incluye escaladas, encadenamientos, acciones de resistencia pacificas y a la vez, cientos de miles de personas están escribiendo a Shell, desde todas las partes del mundo, para exigirle que tire por la ventana sus locos planes de perforación en el Ártico.

 

¿Por qué? Básicamente porque la mega y millonaria compañía Shell tiene ambiciosos y dañinos planes de explotación de petróleo en la región de Ártico y durante este año planea poner en funcionamiento cinco pozos exploratorios nuevos sobre sus aguas.

Aunque desde Chile pareciera que tales zonas nos son ajenas, el Mar Ártico es tanto o más relevante que nuestra Antártica en el Polo Sur pero su inaccesibilidad y los elevados costos lo habían mantenido, hasta hace pocos años, a salvo de las petroleras.
Debemos, sin embargo, detener a Shell ahora.

Esto es sumamente grave y por eso Greenpeace se ha empeñado en detener, contra viento y marea, las expediciones de los barcos petroleros que zarpan.

Realizar perforaciones en este frágil ecosistema, hogar del oso polar, el zorro ártico y otras especies, es inaceptable. Además, y lo que ha sido también una voz de alerta mundial, es que un derrame de petróleo en esta zona sería imposible de contener y provocaría un desastre ambiental mayor que el del Golfo de México (2010). Incluso ya publicamos y difundimos 10 razones sobre por qué perforar el Ártico es una estupidez.

Actúa ahora tú también junto a nuestros activistas. Reclama a Shell y exígele que ponga fin a sus planes para destruir el Ártico.