El nuevo Rainbow warrior III en Manaos, Brasil

Manaos, Brasil, 22 de marzo de 2012 – En un evento realizado hoy a bordo del barco Rainbow Warrior en el Amazonas, Greenpeace se sumó a la población civil y a líderes comunitarios para lanzar una iniciativa mundial exigiendo una ley de Deforestación Cero en Brasil. La campaña busca juntar 1.4 millones de firmas para aprobar una norma que acabe con la deforestación que está poniendo en peligro el Amazonas.

La llegada del nuevo barco de Greenpeace, el Rainbow Warrior, a Brasil marca el comienzo de una expedición desde el corazón del Amazonas por la costa brasilera hasta Rio de Janeiro. El barco zarpa  tres meses antes del que el mundo ponga sus ojos en la presidenta Dilm a Rousseff, cuando encabece la Conferencia sobre Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas en Rio de Janeiro. La expedición documentará casos de deforestación, destacando ejemplos de soluciones sustentables y buscará el apoyo de los votantes para que se apruebe la Ley de Deforestación Cero.

“Brasil es ahora la sexta economía del planeta, el mayor exportador de carne y el segundo exportador de granos. El crecimiento de Brasil hasta convertirse en la sexta economía más grande coincide con años consecutivos de declive de la deforestación en el Amazonas”, dijo Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, a bordo del Rainbow Warrior. “Brasil debe dar el ejemplo a otros países forestales como Indonesia y el Congo, debe ser líder de un desarrollo sustentable que no incluya la destrucción de sus bosques”.

“Brasil podría ser el ejemplo de una súper potencia económica que sigue creciendo sin destruir sus bosques de manera irresponsable. Sin embargo, algunas acciones el año pasado realizadas por la presidenta Dilma y el congreso brasilero muestran que corremos el riesgo fracasar en este punto”, declaró Paulo Adario, Director de la campaña del Amazonas de Greenpeace Brasil. “Sólo con un fuerte marco legal, Brasil tendrá las herramientas necesarias para seguir luchando contra la deforestación”.

La ley propuesta es una iniciativa que comenzó después de que el gobierno ignoró la oposición popular al nuevo Código Forestal que favorece al sector agrícola. El Amazonas sufre tremendas presiones de los ganaderos, el sector agrícola, las madereras y grandes proyectos de infraestructura que amenazan con deshacer la legislación que ha ayudado a proteger los bosques de Brasil durante años.

La cuenca del Amazonas abarca un área de aproximadamente 6.5 millones de kilómetros cuadrados, un cinco por ciento de la superficie de la tierra. En ella se encuentra el mayor sistema de ríos del planeta; aproximadamente un quinto del volumen total de agua dulce del mundo. Los efectos combinados de la deforestación y el cambio climático en el Amazonas amenazan con llevarlo a un “punto de quiebre” donde pasará a ser una sabana para el final del siglo.

Este año, Greenpeace Brasil celebra 20 años exponiendo la destrucción ambiental y promoviendo soluciones prácticas. En respuesta a las muchas amenazas que enfrentan nuestros bosques como la tala, la ganadería, las soja y el cambio climático, Greenpeace está realizando una campaña para llegar a la Deforestación Cero en Brasil para el año 2015 y en todo el mundo para el año 2020.

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