Frente a la crisis energética que atraviesan distintos países en el mundo la opción de desarrollo de la energía nuclear parece avanzar con la percepción de que se trata de una energía “moderna”, que posee un supuesto control total de sus procesos y que está libre de toda incertidumbre sobre sus riesgos. Sin embargo, desde sus inicios, Greenpeace hizo visible la falsedad de estas teorías que quedan sin base frente a diversos hechos y consecuencias (accidentes, residuos peligrosos, armamentos nucleares). La Dra. Rianne Teule, coordinadora de la campaña de Clima y Energía para Greenpeace Internacional, escribió este post explicando por qué Greenpeace hace campaña para el abandono de la energía nuclear y un cambio hacia la utilización de energías renovables y limpias. Lo compartimos con ustedes:

Si estás en Twitter, puedes manifestar tu oposición usando #NOANUCLEAR

La pregunta más común que me hacen cuando estoy en alguna fiesta y alguien descubre que trabajo para Greenpeace es:

¿Qué pasa con la energía nuclear? La mayoría de la gente no quiere saber sobre el bloqueo a los barcos balleneros, o si escalé hace poco una chimenea en una planta de energía de carbón. No,quieren hablar de energía nuclear.

Así que les cuento que Greenpeace siempre ha luchado – y seguirá luchando – contra la energía nuclear porque es cara, conlleva un gran riesgo para el medioambiente y para la humanidad, y no va a ayudar a resolver el problema con el clima.

“¡Pero la energía nuclear es limpia!” No.


Puede que la energía nuclear genere menos emisiones de carbono que los combustibles fósiles, pero está lejos de ser limpia. Produce desechos radioactivos y contaminación radioactiva en todo el mundo. La energía nuclear apuesta con la salud de las personas y del medioambiente desde el comienzo de la cadena nuclear – la extracción de uranio. Entonces les arruino la fiesta al contarles sobre mi deprimente visita a Níger, donde las minas de uranio contaminan el aire, el agua y el suelo.

Además, la energía nuclear crea decenas de miles de toneladas de desechos letales, que son radioactivos durante cientos de miles de años. Todavía no se ha encontrado una solución para el almacenamiento seguro de estos peligrosos residuos durante tanto tiempo, que podría incluso extenderse a lo largo de varias eras glaciales.

“¡Pero existen nuevas tecnologías nucleares más seguras!” No.


No existen nuevas tecnologías que ofrezcan una solución a los residuos o que garanticen la seguridad de las plantas nucleares. Aquí es cuando comparto mis experiencia de haber visitado el área que rodea a la planta nuclear de Chernobyl que explotó en 1986 – áreas muy extensas, hasta más de 100 Km. desde la planta, siguen siendo peligrosas para vivir. Y una sostenida sucesión de accidentes en reactores nucleares y en otras instalaciones nucleares nos demuestran cuán vulnerable es esta tecnología.

  • En septiembre de 2010, 79 trabajadores en la planta nuclear de Koeberg cerca de Ciudad del Cabo estuvieron expuestos a altos niveles de cobalto radioactivo. Las alarmas no sonaron, y el incidente se detectó una vez que los trabajadores terminaron sus turnos. Actualmente, uno de los reactores de Koeberg está apagado porque una o más barras de combustible defectuosas causaron altos niveles de radioactividad en el reactor.
  • En diciembre de 2010, más de 30 millones de litros de desechos radioactivos de tres piletones quebrados se filtraron al medioambiente en una mina de uranio en Níger, operada por la empresa nuclear francesa AREVA. Al menos 20 hectáreas de tierra se contaminaron.
  • La Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos descubrió que el tritio radioactivo se está filtrando de por lo menos 27 de los 104 reactores nucleares del país, generando serias preocupaciones sobre cómo se filtra de las viejas plantas nucleares.
  • El número de “eventos significativos” o incidentes en las centrales nucleares en Francia ha crecido en la última década.

“¡Pero la energía nuclear es barata!” No.


La energía nuclear suele ser calificada como “la manera más costosa de hervir agua”. A pesar de lo que nos dice la industria nuclear, construir el número suficiente de plantas nucleares para reducir la emisión de gases de efecto invernadero costaría billones de dólares.

Los costos de construcción de nuevas plantas nucleares en Finlandia y en Francia están aumentando. ¡Y estamos tan necesitados de estos recursos para implementar soluciones reales para el cambio climático!

La energía nuclear socava a las soluciones reales al cambio climático al desviar las inversiones necesarias para la implementación de fuentes de energía limpias, renovables y eficientes. La energía nuclear es una mala idea. Y no es un tema muy agradable de conversación en una fiesta.