Como muchos de ustedes saben además de ser psicólogo soy un fanático de la computación y creo firmemente en que Internet es un canal maravilloso que nos permite el encuentro, la conversación y -por supuesto- la acción. Ejemplos sobran desde aquella mítica marcha llamada "Un millón de voces contra las FARC" convocada para denunciar la condena a la guerra en Colombia, o derechamente desde los dos primeros ejemplos de movilización convocada utilizando tecnologías distribuídas como "La revolución de los pingüinos" de 2006 en la que escolares usaron mensajes de texto a través de celulares para coordinarse, o la que protagonizamos yo y otros ahora muy queridos amigos para detener un acuerdo comercial que había firmado el Gobierno de Chile que a nuestro juicio afectaba los derechos constitucionales de todo Chileno.

La web, tal como fue concebida, es un lugar de opciones y preferencias. Uno elige que hacer, que contenido agregar y qué leer. Las buenas prácticas mas básicas en Internet se resumen a señalar por anticipado a quien visita un sitio que puede contener material que puede resultar molesto.

Ocurre que a mi en particular me resulta particularmente molesta la publicidad que inunda mi pantalla y toma control de mi navegación. Es una mala práctica que varios sitios de noticias han iniciado y que finalmente incluso llega a paralizar mi computador, que no es ninguna maravilla. Pero existe una forma para evitarlo y de pasada protestar por las malas prácticas de publicidad en la web que agresivamente nos encajan a pantalla completa mensajes que finalmente desinforman y atemorizan a la población que desconoce los parámetros de la -en este caso- discusión sobre energía para Chile.

Los pasos que usted debe seguir para lograr evitar esta publicidad son sencillos. Primero instale el navegador Mozilla Firefox en su computador. Esto es altamente recomendable dada la seguridad que provee por sobre otros navegadores.Se trata de un software que se distribuye gratuítamente y que puede convivir con otros navegadores en su equipo. Su ventaja es que es flexible y puede enriquecerse la experiencia de uso instalando pequeñas herramientas que le ayudarán a navegar mejor.

Hecho esto, usted puede instalar desde el mismo navegador ya instalado y funcionando una herramienta que bloquea la publicidad. Es bastante simple: necesita un sólo click. El programa se llama AdBlock Plus, y es completamente gratuito (también hay versión para Chrome).

La herramienta está diseñada para que usted pueda "recuperar el control de Internet y ver la web como quiera", y además le proteje contra software malicioso. Sin embargo sea moderado en su uso; los sitios web hoy en día se financian con publicidad en línea y no es justo que por el mal de unos pocos paguen todos. Le sugerimos se diriga a la barra de Herramientas, y seleccione la opción de configuración de AdBlock Plus (Herramientas >> Preferencias de AdBlock) y allí configure filtros para bloquear la publicidad de sitios que le resultan molestos. El sitio de Adblock en efecto explica con gráficas como hacerlo. Bloquearlos a todos sería injusto y dañino para el desarrollo de los medios que existen únicamente en la web y dependen de ella para financiarse.

Ojalá el tip sirva. A mi me ha permitido retomar el control de mi navegación y evitar malos ratos.