Operación Éxodo

La evacuación de Rongelap.

Página - 1 diciembre, 2010
En 1985 los residentes de Rongelap, en las Islas Marshall, pidieron a Greenpeace su ayuda para reubicarse en un nuevo hogar. Su isla había  sido contaminada por la lluvia radioactiva de los ensayos atmosféricos de armas nucleares, en el Pacífico.

Evacuación de los isleños desde Rongelap hasta Timajo, por la tripulación del Rainbow Warrior. Rongelap fue contaminada con radiación luego de pruebas nucleares del gobierno de Estados Unidos, en el Pacífico.

Desde 1945 gran parte del mundo vive con el temor de una guerra nuclear, pero para muchos isleños del Pacífico, desde 1948 hasta 1956, la guerra nuclear era una realidad. En los ocho años de pruebas nucleares en el atolón de Bikini, se habían lanzado 66 de bombas de fisión y de hidrógeno en la región.

El 1° de marzo de 1954, los Estados Unidos hizo explotar una bomba de hidrógeno, cuyo nombre código era “Bravo”. "Bravo", de 15 megatones, era mil veces más poderosa que "Little Boy", la bomba lanzada sobre Hiroshima y después de la explosión se produjo un marcado aumento en el nivel histórico de radiación medido en todo el mundo.

Los habitantes de Bikini y Enewetak fueron evacuadas de sus hogares en las islas antes de las pruebas nucleares, para evitar la exposición a la lluvia radiactiva. Pero los habitantes de Rongelap, a 150 kilómetros de distancia, no fueron tan afortunados.

Luego de cuatro horas de la explosión, las secuelas de “Bravo” se estaban asentando en la isla. Una ceniza blanca y fina, similar a la nieve, caía sobre las cabezas y brazos desnudos de personas que estaban al aire libre. Esta se disolvió en los suministros de agua, llegando a las casas.

Los desechos cayeron durante todo el día y toda la noche, cubriendo el suelo con un espesor de hasta dos centímetros. El día después de la explosión los estadounidenses, con trajes de protección, llegaron a la isla, tomaron lecturas con un contador Geiger de dos pozos y se fueron después de veinte minutos, sin decir una palabra, de acuerdo con los isleños.

Evacuación de lugareños de Rongelap, por la tripulación del Rainbow Warrior en 1985.

Aunque las autoridades de Estados Unidos conocían del patrón de lluvia y los fuertes vientos que habían estado soplando hacia Rongelap el día de la prueba, no hicieron ningún intento para evacuar a los isleños durante más de 48 horas. Muchos habitantes de las Islas Marshall creen que los isleños de Rongelap fueron utilizados por los Estados Unidos como “conejillos de indias” para estudiar los efectos de la lluvia radiactiva en los seres humanos. Científicos del Laboratorio Nacional de Brookhaven en Nueva York declararon que "la habitación de estas personas en la isla, brindará datos ecológicos más valiosos de la radiación sobre los seres humanos".

Los habitantes de Rongelap expuestos a las pruebas tenían todos los graves síntomas de enfermedad producto de la radiación: Náuseas, vómitos, diarrea, picazón y ardor en la piel, los ojos y la boca. Sufrieron quemaduras en la piel en la mayor parte de sus cuerpos, y perdieron gran parte de su cabello dentro de dos semanas de la explosión a “Bravo”.

En 31 años, el 95% de la población que vivió entre 1948 y 1954 había contraído cáncer de tiroides y una alta proporción de sus hijos sufrían de defectos genéticos.

La gente Rongelap fue devuelta a su isla en 1957, a pesar del hecho que había sido continuamente dosificado con polvillo radiactivo de pruebas nucleares durante su ausencia. La “limpieza” de la radiación no se llevó a cabo nunca y en 1979, un estudio aéreo de la radiación de la parte norte de las Islas Marshall llevada a cabo por los Estados Unidos reveló altos niveles de radiación residual en el atolón de Rongelap, siendo incluso, en algunos lugares, aún más altos que en Bikini mismo.

Sin embargo, el representante del gobierno de los Estados Unidos para las Islas Marshall había dictaminado que Rongelap era perfectamente segura, siempre y cuando el pueblo se mantuviera alejado de las islas del norte y comiera los alimentos enlatados importados.

Los motivos de los isleños para ser evacuados por el gobierno de los Estados Unidos siempre habían caído en saco roto. Así que, a petición del representante de Rongelap al Parlamento de las Islas Marshall, Greenpeace acordó asumir la tarea de evacuar a toda la población a la isla Mejato, un lugar más seguro a 180 kilómetros.

“Operación Éxodo” fue un importante punto de partida para Greenpeace. Esto no fue una protesta de Greenpeace estilo tradicional, no hubo gomones o banners para colgar; fue una gran desafío de logística, mover a toda una población 180 kilómetros en el Pacífico.

Cuando el Rainbow Warrior llegó a la isla tropical aparentemente idílica en el 17 de mayo, mujeres de la localidad navegaron para saludar a la tripulación cantando canciones de las Islas Marshall. Otros habitantes de Rongelap que esperaban en la playa sostenían pancartas que decían "Amamos el futuro de nuestros hijos."

Con todo lo que habían oído y leído acerca de Rongelap, fue una experiencia abrumadora para la tripulación del Rainbow Warrior; la comprensión hacia estas personas que habían estado viviendo aquí durante miles de años y que probablemente nunca volverían a ver sus casas de nuevo.

La evacuación de diez días requirió tres viajes entre las islas y en total, 300 isleños y más de 100 toneladas de materiales de construcción fueron reubicados. Cuando llegó el momento de irse, la mayoría de la tripulación estuvo devastada. Su experiencia en Rongelap trajo a casa las consecuencias de los ensayos nucleares en estas comunidades aisladas del Pacífico Sur y despertó grandes emociones.

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