Sobre aprobación de proyecto Río Cuervo

Se evidencia la vulnerabilidad de la institucionalidad ambiental chilena

Prensa - 8 mayo, 2012
Proyecto hidroeléctrico se emplazaría en zona de enjambre sísmico de Aysén, donde el año 2007 se produjo fuerte sismo y tsunami que causó la muerte de 10 personas.

martes, 08 de mayo de 2012

Foto: latercera.cl

 

El Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP) – del que forma parte desde sus inicios Greenpeace- evalúa como una nueva muestra de la falla de la institucionalidad ambiental la autorización del cuestionado proyecto hidroeléctrico Río Cuervo de Energía Austral, filial de Xtrata Cooper. Sobre todo cuando las obras significarían un riesgo para la vida y la salud de los habitantes de Aysén, al estar situada en una zona sísmica donde hace 5 años atrás se produjo un temblor mayor a 6 grados Richter que terminó con la vida de 10 personas, de las cuales aún no han sido encontradas.

Matías Asun, director de Greenpeace, señaló "Es importante informar a la sociedad civil que el plan aprobado condena una zona de inundación incluso mayor que Hidroaysén, y que éste proyecto va acompañado de otros dos (Blanco y Cóndor) que se construirían en la Patagonia. Esto supone, nuevamente, un revés en los acuerdos sociales que demandaba la población de Aysén. Hasta que el Gobierno no asuma una verdadera planificación de generación eléctrica que escuche las demandas ciudadanas, seguiremos dependiendo de megaproyectos como éste, Hidroaysén, Punta Alcalde y Castilla, y de las dádivas de esas empresas para validar sus inversiones".

Por su parte, Flavia Liberona Directora Ejecutiva de Terram recordó que el proyecto Río Cuervo es de larga data, ya que tiene su origen en el proyecto Alumysa, que para operar pretendía utilizar energía proveniente de tres represas, una de ellas era justamente Río Cuervo, “la central Río Cuervo es sólo la primera de la tres centrales hidroeléctricas programadas que eran parte del proyecto Alumysa, que desde que fue presentado en el 2001 trajo consigo una gran oposición ciudadana, por la envergadura de las obras y el riesgo que representaba para la población de registrarse movimientos telúricos en la zona donde se emplazaría el proyecto". Por ello, Liberona llamo a “no olvidar que esta zona de emplazamiento es una zona vulnerable que ha estado sometida a desastres naturales importantes, como enjambres sísmicos y el tsunami que azotó a puerto Chacabuco”.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, “la evaluación ambiental debería ser absolutamente rigurosa, ahora esperamos que esta aprobación precipitada pueda ser revertida por un proceso administrativo eficiente en el Consejo de Ministros”, preciso Liberona.

Cabe destacar que el proyecto Río Cuervo, con una capacidad instalada estimada de 600 MW y una generación de energía media anual sobre 3.900, lleva más de dos años de tramitación ambiental y desde sus inicios ha generado alarma en la ciudadanía de Puerto Aysén, quien aún tiene presente lo sucedido el año 2007.

Por otro lado, la autorización ambiental del proyecto quiebra el acuerdo de la Mesa de Trabajo entre el Gobierno y el Movimiento Tu Problema es mi Problema, ya que uno de los puntos del petitorio local era establecer plebiscitos vinculantes donde la ciudadanía votara democráticamente si estaba o no de acuerdo con la implementación de mega represas en la región, que cambiarían drásticamente la calidad de vida y de la región en forma irreparable.

"En coincidencia con lo planteado por los líderes del movimiento por Aysén, esto prueba que el gobierno primero acuerda sentarse a hablar sobre los plebiscitos vinculantes para Aysén y luego se desentiende de la palabra empeñada, realizando la votación que posibilitó su aprobación. Pero además se evidencia una falta de seriedad al tomar dichos acuerdos, en circunstancias que estaba en proceso la institucionalidad ambiental vigente, la que tiene sus procedimientos y fechas establecidas por Ley", expresó Cristian Villarroel, del Programa Chile Sustentable.