Activistas de Greenpeace bloquean el edificio de la CONAMA y señalan la pasividad de las autoridades en la creación de una ley de "Derecho a Saber" sobre las emisiones de sustancias químicas peligrosas.
En noviembre del 2000, Greenpeace inició su campaña por el “Derecho a Saber” para permitir la obtención de la herramienta ciudadana más importante para el conocimiento de las emisiones y transferencia de contaminantes del país. Hoy nuestra organización puede celebrar el logro de esta campaña.
Este reporte es el reflejo de los objetivos que Greenpeace quiso lograr en el inicio de su campaña hace 7 años. La organización pidió que se creará una ley de Derecho a Saber que homologara las ya existentes en otros países como México, USA, Canadá, etc, a raíz de los grandes incendios químicos que se habían desarrollados en la capital.
En el lanzamiento, el Coordinador de Campaña de Greenpeace Chile, Samuel Leiva señaló que “No pensamos al principio que fueran un poco más de 7 años para que pudiéramos ver esta herramienta ciudadana, pero el trabajo de todos estos años, de todos los que formamos el Grupo Nacional Coordinador del RETC, vale el esfuerzo, Chile demuestra así que está para defender el “Derecho a saber” de sus ciudadanos y avanzar en la mejor gestión de los contaminantes y las sustancias peligrosas”.
Y agrega “Con el lanzamiento de esta herramienta RETC, Chile consolida el acceso a este tipo de registros y el gobierno obtiene información clave que le permite gestionar de mejor forma las emergencias y desastres con sustancias químicas”.
El reporte lanzado es un catálogo que contiene información sobre sustancias químicas contaminantes o potencialmente dañinas para la salud y el medio ambiente, que son emitidas directamente al suelo, al aire o al agua por establecimientos industriales u otras actividades como el transporte y la agricultura. Además, incluye información sobre el tratamiento o eliminación de residuos contaminantes peligrosos (transferencias).
Quisiéramos aprovechar la ocasión de recordar todo el esfuerzo de toda la comunidad de Greenpeace en este logro y señalar nuestra satisfacción por la consolidación de esta herramienta, ahora es responsabilidad de los ciudadanos el ocupar y exigir basados en estos datos efectivas medidas de protección y gestión de las sustancias químicas peligrosas.
¿Qué significa contar con un Registro de emisiones y transferencia de contaminantes?
El RETC es una herramienta que permite recopilar, integrar y difundir periódicamente estos datos. De este modo es posible monitorear el desempeño ambiental, poner a disposición de la ciudadanía antecedentes para prevenir riesgos y promover políticas efectivas de protección ambiental y de la salud.
Este esfuerzo normativo da derecho a saber cosas cómo ¿Qué sustancias químicas peligrosas existen en los locales productivos?, ¿Qué emisiones se producen y con que frecuencia?, ¿Qué cantidades de emisiones se producen en ciertos lugares?.
Si bien este primer reporte da cuenta de los registros del año 2005, el reporte cuenta con varios datos que son de vital importancia para la gestión de los servicios públicos con competencia ambiental, pues les permite a partir de estos datos plantear de mejor manera sus planes de protección al medio ambiente.
Los datos básicos que este informe entrega son; listado de sustancias químicas especificas, identificación del establecimiento emisor, datos que describen la naturaleza y cantidad de las sustancias químicas emitidas o transferencias, aunque algunos registros van más allá, incorporando datos sobre los efectos a la salud y el medio ambiente, los usos más comunes y los procesos productivos que podrían estar empleándolos.
Los diferentes servicios públicos con competencia ambiental reciben los datos desde las fuentes emisoras, para después ser sistematizados y estandarizados para generar el reporte, para que los ciudadanos puedan tener los datos por diferentes medios tales cómo la pagina web del registro
http://www.retc.cl/
Basado en las experiencias internacionales los principales beneficios para la población son;
• Contar con información sobre los tipos de contaminantes, sustancias y procesos a los que está expuesta la población en las distintas regiones del país y en comunidades particulares.
•Abordar y solucionar problemas medioambientales de las comunidades.
• Organizar acciones de prevención de la contaminación, de los accidentes y del riesgo ambiental.
•Mejorar la respuesta a situaciones de emergencia.
•Mejorar las condiciones de salud ocupacional.
• Participar en la formulación y evaluación de la efectividad de las políticas ambientales.
Greenpeace, finalmente hace un llamado a la ciudadanía a informarse de esta herramienta, y a usarla para mejorar en entendimiento de su medio ambiente local.