Prensa - 9 noviembre, 2005
Zarpó la flota japonesa desde el puerto de Aruka en Shimonoseki con destino al Santuario Ballenero Austral. Su objetivo: cazar ballenas y así continuar con su tan cuestionado “programa científico”, el mismo que realiza todos los años en el verano del hemisferio sur, en la Antártica.
Flota Japonesa zarpa a la caza de 1000 ballenas
Si
bien Japón no logró la mayoría de votos en la última reunión de los
países partes de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) para poder
aumentar la cuota de “caza científica” en la Antártica, el gobierno de
éste país declaró en primera instancia que de todas maneras
doblará la cuota de caza de ballenas Minke de 440 a 880, y que además
agregará 10 ballenas Yubartas y 10 ballenas Aletas(1),
argumentando que éstas últimas ya se han recuperado del estado de
conservación en el que se encontraban. Si esa declaración pegó bastante
fuerte en las ONG´s ambientalistas y en los países conservacionistas
que protegen a los cetáceos, como el turismo de avistamiento, las
últimas declaraciones calaron aún más hondo, ya que antes de zarpar,
Japón afirmó que el número de 880 ballenas Minke que tienen intención
de cazar, aumentará a 935 y que tampoco serán 10 ballenas Yubartas y
Aletas sino que serán 50 de cada especie.
Estas cifras tan altas de matanza, hacen creer que
efectivamente existen muchas ballenas en el hemisferio sur, pero la
verdad es otra. Japón cuenta con tecnología muy sofisticada, lo que los
ayuda a detectar dónde se encuentran las poblaciones de diversas
especies de cetáceos; no es coincidencia que ellos lleguen donde
precisamente se encuentran éstas. El sistema utilizado es
con barcos que utilizan “ecosondas”(2), capaces de detectar
hasta una aguja en el océano. Este sistema de sonar es el mismo que
utilizan los cetáceos para comunicarse, detectar presas, rutas de
migración, etc.
Japón, una vez más, continúa burlándose de la
ciencia, la comunidad internacional y los que rechazan esta encubierta
cacería comercial que el país nipón realiza “en el nombre de la
ciencia”.
1- Ambas especies están aún en CRÍTICO estado de conservación.
2- El mismo que se utiliza para detectar cardúmenes de peces, así también para encontrar yacimientos de petróleo, gas, etc; y los utilizados en practicas de guerra.