Transgénicos: Gobierno omite, Greenpeace informa

Prensa - 29 abril, 2004
En pleno centro de Santiago y en una mesa de 20 metros con 40 comensales vendados, simulando la desinformación de la que está siendo víctima la ciudadanía al consumir productos transgénicos sin etiquetar, Greenpeace realizó el lanzamiento de una guía de alimentos, en la cual los consumidores podrán identificar aquellos con y sin contenidos transgénicos, que se encuentran disponibles en el mercado nacional.

Activistas de Greenpeace comen

En una iniciativa que busca informar a los ciudadanos y entregarles una herramienta que apoye el derecho de toda persona a saber lo que está consumiendo, la organización ambientalista recalcó la importancia de que el gobierno apruebe una ley de etiquetado que evite el consumo de productos transgénicos sin saberlo.

En Chile no hay legislación vigente, que indique el etiquetado de los alimentos con contenidos transgénicos, más aún las autoridades han indicado que no consideran necesario entregarle a la población la información que permite diferenciar los alimentos con contenidos transgénicos de los que no lo tienen.

Ante la no existencia de información oficial sobre los contenidos de nuestros alimentos, para la elaboración de la lista, Greenpeace solicitó a las empresas alimenticias del país, a través de cartas certificadas que garantizaran el origen de los ingredientes de sus productos, pidiéndoles su colaboración para la recolección de la información para una guía orientada al consumidor. Además se muestrearon alimentos que fueron analizados en el INTA, donde se encontraron varias marcas de hamburguesas y embutidos con altos contenidos de soya transgénica.

En un estudio de opinión pública desarrollado el año 2002 por el Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, se indicó que sólo el 25% de la población estaría dispuesta a consumir productos transgénicos, dejando claramente presente el nivel de desconfianza que esta nueva tecnología provoca en la población.
En Europa, Asia y Brasil el rechazo de la ciudadanía a los productos transgénicos, ha obligado a los gobiernos a etiquetar los alimentos de manera que la población los pueda reconocer y de esta manera poder elegir informadamente.

"El ciudadano no está siendo considerado. Si estamos en una economía liberal de mercado que se basa en el principio de informar a la gente para que tome decisiones, aquí estamos en la más profunda contradicción. O entregamos información para que la gente decida o la ocultamos. En otros países el ciudadano está informado y tiene la posibilidad de elegir. Acá no, y la respuesta que entrega el gobierno es vaga, al decir que hay que confiar en que las autoridades de salud, vayan ha hacer las cosas con el mejor nivel posible", declaró Juan Carlos Cuchacovich, encargado de la campaña de Transgénicos de Greenpeace Chile.

La liberación de semillas o plantas transgénicas al medio ambiente es un acto irresponsable, ya que impacta negativamente al medio ambiente en forma irreversible, y pone en riesgo la salud de las personas, crea dependencias económicas de los agricultores haciéndolos dependientes de las empresas y altera en forma definitiva los hábitos culturales de los pueblos. Los riesgos no están siendo evaluados adecuadamente, de manera que preocupan los resultados impredecibles de este gran experimento.