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Nuestros zodiacs, encontraron a los dos buques de pesca a unos 51 kilómetros al sur de Plymouth. Apenas nos acercamos, dejaron de pescar y recogieron las redes. Nuestro líder de campaña se encontraba a bordo de uno de los zodiacs: "Apenas nos interpusimos entre las dos embarcaciones, empezaron a moverse juntas rápidamente, ¡encerrándonos entre ellas y sus redes! Claro que nuestras zodiacs son mucho más fáciles de maniobrar y no nos fue difícil escapar. Entonces los buques comenzaron a retirar sus redes, y tan pronto uno de ellos se "liberó" de la red empezó a dirigirse directamente hacia nosotros a gran velocidad".
"Uno de los buques de pesca recogía sin cesar la red y, el otro, parecía tratar de evitar que nos acercáramos a verla. Cualquiera diría que tenían algo que esconder, ¿quizás todos los delfines que habían matado con su pesca durante los últimos años?".
Antes de esto, el Ocean Star y el Ocean Crest detuvieron su pesca cuando mandamos nadadores frente a los botes y ataron grandes boyas inflables a su red. Estamos actuando porque ni el Reino Unido, ni Francia, ni la Unión Europea (UE) han abordado este problema.
Sarah Duthie, a bordo del Esperanza, afirmó que "esta destrucción innecesaria de la población de delfines debe terminar, y ya que los gobiernos no la detendrán, queda en nuestras manos. De otra forma, existe una alta probabilidad de que los delfines desaparezcan completamente del Canal".
El año pasado, observadores del gobierno de los buques que pecan lubinas en el Reino Unido, registraron 169 delfines muertos en las enormes redes. Las cifras del gobierno estiman que, el año pasado, solo la flota del Reino Unido fue responsable de la muerte de 439 delfines. Las flotas de dicho país y de Francia juntas podrían estar matando más de 2.000 de estos mamíferos anualmente.
Queremos que el gobierno del Reino Unido averigüe qué otros métodos de pesca también matan delfines y marsopas y que hagan algo. La captura no intencional de delfines, marsopas y otras especies marinas en redes de pesca es un gran problema a nivel mundial. Se cree que mata a alrededor de 300.000 delfines, ballenas y marsopas al año. En total, se calcula que un 23 por ciento de la captura en las pescas mundiales se devuelve al mar muerta.