“Este es un gran momento para 1.400 millones de personas pobres en el
mundo que dependen en las semillas que guardan año tras año”, declaró
Francisca Rodríguez de Vía Campesina, un movimiento mundial de
campesinos. “Las semillas Terminator son armas de destrucción masiva y
una agresión a nuestra seguridad alimenticia”, agregó.
“Terminator amenaza directamente nuestra vida, nuestra cultura y
nuestra identidad como pueblos indígenas”, dijo Viviana Figueroa
de la Comunidad Indígena Ocumazo en Argentina en representación del
Foro Internacional Indígena.
Esta es una victoria genuina para la sociedad civil alrededor del
mundo, ha sido un largo camino para asegurar la protección de la
biodiversidad, la seguridad alimenticia y la subsistencia de millones
de agricultores.
Los Terminators, son una clase de tecnologías de ingeniería genética
que permite a las compañías introducir semillas cuya descendencia no
puede reproducirse, previniendo que los agricultores puedan replantar
semillas de su cosecha. Las semillas también pueden usarse para
introducir rasgos específicos que sólo se activan con el uso de
productos químicos proporcionados por las mismas compañías.
En la Convención de Biodiversidad, Australia, Canadá y Nueva Zelanda
junto con Estados Unidos (que no es parte de la Convención) y un número
de compañías biotecnológicas, lideraron intentos para abrir la puerta
hacia pruebas de campo para semillas Terminador insistiendo en la
evaluación “caso a caso” de dicha tecnología. Esto fue
unánimemente rechazado hoy en el grupo de trabajo relacionado con esta
materia, ya que aún requiere de ser formalmente adoptado por el
plenario de la CBD.
A pesar de la victoria de hoy, no hay duda que las empresas
multinacionales de biotecnología continuarán presionando por esta
tecnología de esterilización de semillas. Terminator tratará de mostrar
de nuevo su monstruoso rostro en al próxima reunión del 2008.
“Este es un gran logro para la humanidad, y para los Centros de
Origen de Biodiversidad, que son el seguro de nuestra alimentación,
especialmente para Chiloé, uno de los lugares de origen de la papa,
cultivo básico de la dieta mundial”, dijo Carlos Venegas, Director del
Centro de Educación y tecnología, CET Chiloé, y Director de la Escuela
de Agronomía de la Universidad Arcis Chiloe.