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Greenpeace denuncia contaminación de maíz nacional

Greenpeace denuncia contaminación de maíz nacional

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Santiago, Chile — En una acción en las oficinas comerciales, Greenpeace entregó en ANASAC esta mañana 700 kg. de maíz, para acompañar la entrega de las pruebas efectuadas por el INTA que comprueban que la empresa está comercializando semillas contaminadas con transgénicos, pese a la regulación nacional que prohíbe y sanciona esta práctica.

En una acción de "Devuélvase al remitente" (Return to Sender), Greenpeace entregó en las oficinas de ANASAC esta mañana 700 kg. de maíz, para acompañar la entrega de las pruebas efectuadas por el INTA que comprueban que la empresa está comercializando semillas contaminadas con transgénicos, pese a la regulación nacional que prohíbe y sanciona esta práctica. La normativa chilena, regulada por el SAG, no permite el uso de semillas transgénicas, salvo con fines de exportación y previa una evaluación de riesgo. Las disposiciones prohibitivas sobre consumo humano y animal, exigen incluso la eliminación de los rastrojos producto de las siembras con semillas transgénicas. "Con los resultados que hemos encontrado demostramos que la contaminación genética se está produciendo en Chile, y que no se están tomando medidas ni para prevenirlas ni para mitigar sus efectos. Tanto ANASAC como el SAG deben explicar y establecer los planes de manejo, haciéndose responsables por lo sucedido", declaró Juan Carlos Cuchacovich, campañista Greenpeace Chile. El hecho que se denuncia implica una violación flagrante a la Resolución del SAG 1523 del 2002, que "establece Normas para la internación e Introducción al Medio Ambiente de Organismos Vivos Modificados de Propagación", donde no se autoriza la venta en forma libre de maíz transgénico a la población y productores. Las muestras contaminadas fueron sembradas recientemente en el país y significó que en innumerables sitios se reprodujo sin saberse maíz transgénico, demostrando así la incompatibilidad entre la producción convencional y la agricultura transgénica. Las superficies de cultivos transgénicos varían cada año existiendo del orden de 10.000 ha de cultivos transgénicos 8.712 ha el 2003; 11.269 ha el 2002; 6.525 ha el 2001 (fuente SAG, El Mercurio 15/03/04). La ubicación de los cultivos es completamente desconocida por la población y productores, siendo esta información decretada, inexplicablemente, como confidencial por las autoridades competentes. A juicio de GP las regulaciones existentes sobre el cultivo de semillas transgénicas son débiles no pudiendo asegurar si existirá contaminación entre semillas convencionales y transgénicas. Así se demuestra en el estudio realizado dónde, de sólo 14 muestras de aproximadamente 2 kg de semillas, se encontró presencia de transgénicos en una de ellas (Informe del INTA Nº 214ª, de 24/11/2004 ratificado por informes de GeneScan Nº 11971 y 12132 de 27 de diciembre de 2004). La muestra encontrada con contaminación corresponde a Maíz DK 440 de la empresa ANASAC. En este hecho tanto la empresa ANASAC como el SAG deben comprometerse para impedir que hechos como este vuelvan a repetirse. Para esto la empresa debe abstenerse de comercializar semillas contaminadas violando la regulación vigente y, por su parte, el SAG, debe fiscalizar para evitar que se viole la legislación vigente.

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