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Para poder comprender el real impacto que tiene la caza de ballenas sobre nuestros oceános, es necesario conocer su naturaleza, comportamiento y las interacciones con el entorno, para darse cuenta que la firme oposición de Greenpeace en contra la caza de estos cetáceos va más alla del mistisismo que albergan estos animales.

La utilización de los océanos como fuente de alimentación data de los orígenes de la humanidad. Desde fines del siglo XIX los avances alcanzados en la navegación, particularmente en lo que se refiere a la propulsión y autonomía de las embarcaciones provocaron que la industrialización Ballenera llegase  al alta mar. De esta manera es que las flotas de diversos países se dirigieron a los lugares más remotos del planeta en busca de los grandes cetáceos, para sostener el incipiente comercio de carne de ballenas y otros productos como el aceite, utilizado para diversos usos.
La creencia de la inmensidad de los océanos, que aún hoy provoca que se supongan inagotables, generó la sobreexplotación de diversas especies; desde el siglo XVIII hay registros de colapso de especies de  mamíferos marinos, como la ballena Gris del Atlántico norte, extinguida.
La caza de ballenas, de ser una fuente de subsistencia para determinadas comunidades, se transformó en un gran negocio para las flotas balleneras de varios países.

Nuestras Ballenas
Las Ballenas pertenecen a la orden de los mamíferos, conocida como cetáceos. La palabra Cetáceo, proviene del Latín Cetus  (gran animal marino) y del Griego Ketus (monstruo marino).
Su distribución es cosmopolita, están presentes en todos los océanos del planeta, así como algunos ríos  y lagos de Asía, África, América del Norte y del Sur.
En términos evolutivos, las ballenas son mamíferos que decidieron regresar al océano hace millones de años y que se adaptaron muy bien a su ambiente acuoso. Debido a este  éxito, es que pudieron habitar ambientes, como ríos, mares de poca profundidad y océanos profundos, se ubican al final de la cadena trófica.
Las ballenas, se alimentan del plancton, son pequeños microorganismos acuáticos que están al pricipio de la cadena trófica, se dividen en fitoplancton (microalgas o plantas acuáticas) y zooplancton (pequeños animales, rotíferos, copepodos, microcrustáceos, larvas de peces y moluscos). Los organismos  que forman el plancton son muy importantes dentro de la cadena alimenticia de los océanos.



La Caza de Ballenas
La historia moderna de la cacería de ballenas es una historia de explotación desmedida, en virtud de que compañías han luchado por maximizar a corto plazo los créditos de la cacería, sin importarles las consecuencias a largo plazo sobre las especies de las cuales dependen y los desastres ecológicos que éstos pueden acarrear en el medio marino y a los otros seres vivos que en él viven.
Sobreexplotación, engaño, agotamiento. El ciclo que se esconde tras la industria ballenera global ha empujado a toda la población de ballenas casi la total extinción. Aún no se sabe si algunas especies llegarán a recuperarse, incluso tras décadas de protección.
Las estadísticas hablan por sí mismas. La población de ballenas azules del Antártico está a menos del 1 por ciento de su abundancia original, a pesar de 40 años de protección total. Algunas poblaciones de ballenas se están recuperando, pero otras no. Solamente en un caso, el de la ballena gris del Pacífico oriental, se cree que ha recuperado su abundancia original, y su pariente más cercano, la ballena gris del Pacífico occidental, es la más amenazada del mundo: se encuentra al borde de la extinción, con tan sólo 100 ejemplares.


Debemos detener la caza de Ballenas. Unete!!