Un equipo de Greenpeace, acompañado de los científicos que estuvieron a bordo del Arctic Sunrise en el verano de 2009, ha iniciado el viaje de vuelta al Ártico para recoger los instrumentos de medida que han estado monitorizando el deshielo del fiordo de Kangerdlugssuaq (Groenlandia) desde el año pasado. La expedición también se encargará de emplazar nuevos medidores, así como cámaras y GPS que permitirán obtener una imagen precisa del retroceso del glaciar a causa del deshielo.