Las centrales térmicas utilizan para su funcionamiento combustibles fósiles (carbón, productos petrolíferos o gas) para generar electricidad.
En España,
las centrales térmicas son responsables de la emisión de más de 100 millones de toneladas de CO2 al año, siendo la principal fuente de emisión, con alrededor del
30% del total de las emisiones de este gas. Si a esto le sumamos la puesta en marcha de nuevas centrales térmicas, cerca de 38.000 MW de gas natural y 800 MW de carbón, las emisiones superarán los 120 millones de toneladas, aumentando un 58% respecto a 1990 (año de referencia del Protocolo de Kioto). Cuando el compromiso español es no aumentar estas emisiones por encima del 15% para el periodo 2008-2012.
Para evitar que el cambio climático siga acelerándose hasta niveles peligrosos,
las emisiones de CO2 deben reducirse y los combustibles fósiles han de ser sustituidos progresivamente.- Si quieres consultar más información sobre las campañas de Greenpeace en contra de las centrales térmicas
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