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Activistas de greenpeace recogen muestras de maiz en un campo, que una 
vez analizado resulta ser un cultivo transgenico, en Tauste, cerca de 
Zaragoza.

Activistas de greenpeace recogen muestras de maiz en un campo, que una vez analizado resulta ser un cultivo transgenico, en Tauste, cerca de Zaragoza.

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Un Organismo Modificado Genéticamente (OMG o transgénico), es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar uno o varios genes de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlo(s) en el patrimonio genético de otro.

La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permite franquear las barreras entre especies para crear seres vivos nuevos que no existían en la naturaleza.

En Greenpeace nos oponemos a todas las liberaciones de OMG al medio ambiente. Los OMG están siendo liberados sin que exista un conocimiento adecuado de su impacto, tanto a corto como a largo plazo, sobre el medio ambiente y sobre la salud humana. La contaminación genética es una de las mayores amenazas para el medio ambiente, debido a que una vez liberados los OMG no pueden ni ser controlados ni retirados.

La liberación de OMG al medio ambiente es un acto irresponsable, dado el riesgo que supone para la biodiversidad y para la salud. La contaminación genética tiene efectos irreversibles e imprevisibles sobre los ecosistemas y sobre la integridad de los seres vivos.

Los transgénicos dejan muchas economías en manos de algunas empresas multinacionales.

Más de dos terceras partes de los alimentos que ingerimos contienen derivados de soja y de maíz, en gran medida importados de países que han optado por ceder a la presión de la industria agrobiotecnológica y han cambiado su riqueza agropecuaria por una agricultura clónica, tóxica, transgénica, injusta y destructiva.

Estos ingredientes entran en nuestras dietas sin control alguno y sin nuestro consentimiento expreso, a pesar de que más del 70% de los ciudadanos europeos rechazan estos alimentos.

Greenpeace se opone igualmente a las patentes sobre plantas, animales y seres humanos, incluidas las patentes sobre su material genético. La vida no es un bien industrial y Greenpeace alerta sobre el terrible peligro que supone forzar los seres vivos a adaptarse a nuestros modelos económicos.



Más información:

- Campaña de Transgénicos de Greenpeace.

- España es el único país de la Unión Europea que siembra transgénicos a escala comercial. La situación de los transgénicos en España y el impacto real en nuestro país (informe en pdf).

- Tú también puedes ser un elemento decisivo para frenar el avance de los transgénicos. La Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos te permite consumir de una forma crítica y responsable.