Desde Greenpeace acogemos con gran satisfacción el abandono del proyecto del trasvase del Ebro. No obstante, estamos preocupados por las medidas y alternativas propuestas, puesto que no asumen los principios de la Nueva cultura del Agua y del Desarrollo Sostenible.
Nos preocupa que esta propuesta mantenga el aporte a las cuencas mediterráneas de algo más de 1.050 hectómetros cúbicos, sin una justificación real de esta necesidad.
Consideramos que se debe frenar la demanda de agua de la zona y orientar las medidas propuestas a una buena gestión de la misma.
Deben considerarse los efectos ambientales de la desalación, el consumo energético y el vertido de salmuera. Así como el fomento del desarrollo insostenible en las cuencas mediterráneas.
Reiteramos nuestra oposición a la política de gestión del agua a través de la construcción de grandes embalses y trasvases.
Más información-
Documento completo, con nuestras observaciones y alternativas, que presentamos al Ministerio de Medio Ambiente en mayo de 2004. (Número de páginas: 6; Adobe PDF; 155.1 Kbytes)
-
¿Qué es la desalación o desalinización?
-
Desalación, una alternativa con muchos problemas