El máximo organismo de decisión de Greenpeace es el Consejo Internacional, constituido por un representante de cada una de las secciones nacionales, elegido por la Junta Directiva de su país.
Para asegurar una adecuada coordinación, existe una oficina
internacional en Amsterdam que trabaja en estrecha colaboración con las
31 secciones nacionales y con los barcos, parte fundamental de la
organización.
Dentro de la estructura de Greenpeace se ha establecido un mecanismo de
toma de decisiones en el qué tienen participación distintos sectores de
la organización, lo que permite tomar decisiones consensuadas y
rápidas, y evitar que ninguna persona o sector de Greenpeace pueda
tomar decisiones unilaterales que no estén avaladas por la mayoría de
la organización.